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El humor, la terapia para la hija de Carrie Fisher tras la muerte de la actriz

Billie Lourd confiesa a Town & Country que siempre vivió bajo la sombra de su madre y de su abuela. La actriz sueña, sin embargo, con poder continuar el legado artístico de su familia

Billie Lourd y Carrie Fisher, en el estreno de 'Star Wars' en 2015.
Billie Lourd y Carrie Fisher, en el estreno de 'Star Wars' en 2015. Cordon press

Diciembre fue un mes terrible para Billie Lourd. Un día después de que su madre, la actriz Carrie Fisher, falleciera tras haber sufrido un infarto, su abuela, la también intérprete Debbie Reynolds, perdía la vida a causa de una embolia. Desde entonces, la actriz, de 25 años vivió momentos difíciles. Una etapa oscura de su vida de la que habla ahora en la edición de septiembre de la revista Town & Country.

“Siempre viví como en la sombra y ahora es la primera vez en mi vida que de alguna manera tengo mi propia vida y estoy por mi cuenta. Amo ser hija de mi madre, y es algo que seré por siempre, pero ahora soy solo Billie”, dice en referencia al apellido “hija de” que la ha acompañado toda su vida y su carrera.

La joven actriz asegura sentir mucha presión, porque por la importante carrera interpretativa de su madre, que interpretó a la mítica princesa Leia en Star Wars, le gustaría poder mantener el legado. Lourd está forjando su propia carrera en la industria del cine. Con papeles en series como Scream Queens o American Horror Story, da pinceladas de lo que comienza a ser una prometedora profesión. La intérprete revela que fue su madre quien la motivó a perseguir sus sueños. “[En el set] mi madre llevaba a lado y me decía ‘Es raro que te sientas tan cómoda aquí. Este es el ambiente más incómodo del mundo. Si te sientes a gusto esto es lo debes hacer”, recuerda en la entrevista

Para poder sobrellevar ambas pérdidas, Lourd asegura que intenta recordar el buen sentido del humor de su madre. "Si la vida no es graciosa, entonces solo queda la cruda verdad y eso sería inaceptable. Incluso cuando ella [Fisher] murió, tener sentido del humor fue lo que me ayudó a poder superarlo. Cuando Debbie murió al día siguiente, podía imaginar a mi madre diciendo: 'Bueno, ya me está volviendo a eclipsar… por supuesto que tenía que hacerlo".

Tras los resultados de las pruebas toxicológicas se determinó que Fisher tenía drogas y alcohol en su cuerpo en el momento de su muerte. En aquel momento, Lourd aseguró que a ella le gustaría que la muerte de su madre motivara a la gente a hablar de sus problemas. “Miles de personas crecen con padres que tienen problemas mentales y adicciones. Es algo tan común y la gente no habla de ello”, dijo a People.