Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Holanda implanta el carné de amo de perro peligroso

Los futuros propietarios de ejemplares de las 20 razas más agresivas deberán pasar un curso

Perros PPP
Staffordshire Terrier americano en el entrenamiento al aire libre.

La muerte de un cisne macho que solía anidar con su pareja a la orilla de un pequeño brazo de canal en el parque de Clingendael, uno de los mayores de La Haya, llegó a la prensa local holandesa hace algún tiempo. Fue mordido por un perro al que su amo había dejado suelto, a pesar de estar prohibido en esa zona, La hembra ya no regresó al año siguiente. La mala suerte del cisne produce cierta melancolía, pero varias razas de canes consideradas potencialmente peligrosas han atacado también a personas, a veces con terribles consecuencias. Ante el goteo de asaltos, el más reciente a una niña de seis años, herida de gravedad en las piernas, el Gobierno ha llegado a la conclusión de que es preciso educar a los dueños.

A partir de 2018, todo el que quiera comprar, o bien criar, ejemplares de pit bull terrier americano, staffordshire bull terrier, pastor caucásico, rottweiler, dogo argentino, dogo de presa canario, tosa inu, bandog, y así hasta una veintena de razas, seguirá un curso obligatorio para adiestrarlos. Conocidos por su fortaleza y resistencia, todos se consideran de alto riesgo para la comunidad sin la atención adecuada. Martin van Dam, secretario de Estado de Economía, ha anunciado la medida, que incluye un registro de los ataques. También prohibirá la importación de perros potencialmente agresivos. “Los Ayuntamientos deben estar alerta y aplicar las nuevas normas, aunque lo esencial es que los dueños sean responsables con sus mascotas”. El caso de la menor es representativo de lo que intenta evitar: paseaba por el campo cuando el animal se abalanzó sobre ella y el propietario se dio a la fuga.

Si bien algunas razas caninas, como el pit bull terrier americano, fueron criados en origen para peleas, los incluidos en la lista oficial pueden convivir en familia y ser fieles y cariñosos. En la práctica, sin embargo, “muchos criadores no les enseñan a obedecer y los dueños no saben cómo hacerlo”, según admite la Sociedad Protectora de Animales. Si los criadores logran reducir la agresividad de las razas señaladas, podrán ser borradas de la lista.

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.