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'Gaokao', la competitiva selectividad en China

El 'gaokao' o examen anual de acceso a la universidad es considerado como un punto de inflexión para el futuro de millones de jóvenes chinos. Un buen resultado en la prueba asegura una plaza en los centros de más nivel en China y abre las puertas a mejores oportunidades de trabajo en un mercado laboral cada vez más competitivo. En la convocatoria de este año se presentan 9,4 millones de estudiantes.

  • La prueba es tan importante para los estudiantes como para sus familias. Muchas deciden apuntar a sus hijos a un famoso curso intensivo en la ciudad de Maotanchang, donde los alumnos estudian durante 14 horas al día. En la foto, una madre reza para que su hijo o hija tenga suerte en el examen.
    1La prueba es tan importante para los estudiantes como para sus familias. Muchas deciden apuntar a sus hijos a un famoso curso intensivo en la ciudad de Maotanchang, donde los alumnos estudian durante 14 horas al día. En la foto, una madre reza para que su hijo o hija tenga suerte en el examen. REUTERS
  • Los cursos intensivos en Maotanchang son famosos por su dura disciplina y también por su efectividad. En los últimos días antes del examen, padres e hijos llevan a cabo rituales para pedir suerte. En la imagen, los estudiantes preparan linternas chinas para una ceremonia, el 3 de junio del 2017.
    2Los cursos intensivos en Maotanchang son famosos por su dura disciplina y también por su efectividad. En los últimos días antes del examen, padres e hijos llevan a cabo rituales para pedir suerte. En la imagen, los estudiantes preparan linternas chinas para una ceremonia, el 3 de junio del 2017. REUTERS
  • Muchos estudiantes se desplazan junto a sus familias para poder recibir la intensa preparación que les puede asegurar una buena cualificación en la Escuela Secundaria de Maotanchang. Mientras ellos estudian, sus familias se aseguran de que no les falte de nada y les ayudan en lo que pueden. El alquiler de estos pisos en la ciudad se dispara durante estos cursos intensivos antes de la prueba. En la imagen, una estudiante realiza sus deberes en la cama al lado de su madre en una habitación alquilada cerca de la Escuela Secundaria Maotanchang, el 2 de junio del 2017.
    3Muchos estudiantes se desplazan junto a sus familias para poder recibir la intensa preparación que les puede asegurar una buena cualificación en la Escuela Secundaria de Maotanchang. Mientras ellos estudian, sus familias se aseguran de que no les falte de nada y les ayudan en lo que pueden. El alquiler de estos pisos en la ciudad se dispara durante estos cursos intensivos antes de la prueba. En la imagen, una estudiante realiza sus deberes en la cama al lado de su madre en una habitación alquilada cerca de la Escuela Secundaria Maotanchang, el 2 de junio del 2017. REUTERS
  • Los estudiantes se examinan de tres materias comunes: matemáticas, chino y lengua extranjera (generalmente inglés). El resto de exámenes depende del itinerario escogido: si se ha apostado por ciencias, hay que pasar pruebas de química, física y biología; los de la rama de artes (el equivalente a ciencias sociales y humanidades), se examinan de historia, política y geografía. La puntuación máxima es de 750 puntos. En la foto, un grupo de estudiantes sale de la Escuela Secundaria de Maotanchang tras una intensa jornada de estudio, el 2 de junio de 2017.
    4Los estudiantes se examinan de tres materias comunes: matemáticas, chino y lengua extranjera (generalmente inglés). El resto de exámenes depende del itinerario escogido: si se ha apostado por ciencias, hay que pasar pruebas de química, física y biología; los de la rama de artes (el equivalente a ciencias sociales y humanidades), se examinan de historia, política y geografía. La puntuación máxima es de 750 puntos. En la foto, un grupo de estudiantes sale de la Escuela Secundaria de Maotanchang tras una intensa jornada de estudio, el 2 de junio de 2017. REUTERS
  • La presión sobre los estudiantes es inmensa. Especialmente si se trata de hijos únicos (algo habitual en China debido a la política implantada durante décadas), los alumnos tienen sobre sus espaldas las esperanzas de toda la familia, que en algunos casos se han gastado parte de sus ahorros en su educación. La entrada de un estudiante a una buena universidad puede garantizarle un mejor futuro laboral para él y, por ende, para su familia. En la foto, un estudiante realiza sus tareas escolares en una casa alquilada cerca de la Escuela Secundaria de Maotanchang.
    5La presión sobre los estudiantes es inmensa. Especialmente si se trata de hijos únicos (algo habitual en China debido a la política implantada durante décadas), los alumnos tienen sobre sus espaldas las esperanzas de toda la familia, que en algunos casos se han gastado parte de sus ahorros en su educación. La entrada de un estudiante a una buena universidad puede garantizarle un mejor futuro laboral para él y, por ende, para su familia. En la foto, un estudiante realiza sus tareas escolares en una casa alquilada cerca de la Escuela Secundaria de Maotanchang. REUTERS
  • El 'gaokao' es visto por la mayoría de los chinos como un sistema justo para determinar el acceso a la universidad. Las notas de corte se obtienen directamente de la puntuación de este examen, sin importar las calificaciones obtenidas durante el equivalente al bachillerato. Si un estudiante suspende o no obtiene la calificación necesaria para acceder a la universidad deseada, puede esperar al año siguiente y volverse a presentar. En la imagen, dos estudiantes hablan entre ellos en una casa alquilada para la ocasión cerca de la Escuela Secundaria de Maotanchang, el 3 de junio del 2017.
    6El 'gaokao' es visto por la mayoría de los chinos como un sistema justo para determinar el acceso a la universidad. Las notas de corte se obtienen directamente de la puntuación de este examen, sin importar las calificaciones obtenidas durante el equivalente al bachillerato. Si un estudiante suspende o no obtiene la calificación necesaria para acceder a la universidad deseada, puede esperar al año siguiente y volverse a presentar. En la imagen, dos estudiantes hablan entre ellos en una casa alquilada para la ocasión cerca de la Escuela Secundaria de Maotanchang, el 3 de junio del 2017. REUTERS
  • En una sociedad donde los contactos y las influencias ejercen un papel determinante, el 'gaokao' es visto -sobre todo en las zonas rurales- como la gran oportunidad de dar el salto hacia un futuro mejor. La prueba garantiza, sobre el papel, la igualdad de oportunidades entre los estudiantes de todo el país, aunque el nivel socioeconómico de cada provincia está muy ligado al desempeño de los alumnos. En la foto, un estudiante de 19 años posa para la foto con su madre y equipaje en una habitación alquilada para la ocasión, el 3 de junio del 2017, en Luan.
    7En una sociedad donde los contactos y las influencias ejercen un papel determinante, el 'gaokao' es visto -sobre todo en las zonas rurales- como la gran oportunidad de dar el salto hacia un futuro mejor. La prueba garantiza, sobre el papel, la igualdad de oportunidades entre los estudiantes de todo el país, aunque el nivel socioeconómico de cada provincia está muy ligado al desempeño de los alumnos. En la foto, un estudiante de 19 años posa para la foto con su madre y equipaje en una habitación alquilada para la ocasión, el 3 de junio del 2017, en Luan. REUTERS
  • Las autoridades adoptan cada año medidas severas para asegurar el silencio alrededor de los centros de examen. Este año, el Ministerio de Educación ha instado a los centros a "crear un ambiente óptimo para los estudiantes" y a protegerse de las "condiciones climáticas extremas, desastres naturales y brotes de enfermedades que podrían ocurrir durante los exámenes", según informó la agencia Xinhua. En la imageb, tres vigilantes comprueban el buen funcionamiento de los monitores en un centro en la ciudad de Chongqing, el 6 de junio de 2017.
    8Las autoridades adoptan cada año medidas severas para asegurar el silencio alrededor de los centros de examen. Este año, el Ministerio de Educación ha instado a los centros a "crear un ambiente óptimo para los estudiantes" y a protegerse de las "condiciones climáticas extremas, desastres naturales y brotes de enfermedades que podrían ocurrir durante los exámenes", según informó la agencia Xinhua. En la imageb, tres vigilantes comprueban el buen funcionamiento de los monitores en un centro en la ciudad de Chongqing, el 6 de junio de 2017. REUTERS
  • El fraude y la copia son también temas peliagudos. Muchos centros cuentan con cámaras instaladas para controlar a los alumnos y hasta sistemas que detectan cualquier señal de radio procedente de dispositivos electrónicos escondidos. Por supuesto, los móviles están prohibidos. En la foto, un profesor utiliza un dispositivo con tecnología de reconocimiento facial para comprobar la identidad de los estudiantes durante una simulación del examen, el 6 de junio de 2017.
    9El fraude y la copia son también temas peliagudos. Muchos centros cuentan con cámaras instaladas para controlar a los alumnos y hasta sistemas que detectan cualquier señal de radio procedente de dispositivos electrónicos escondidos. Por supuesto, los móviles están prohibidos. En la foto, un profesor utiliza un dispositivo con tecnología de reconocimiento facial para comprobar la identidad de los estudiantes durante una simulación del examen, el 6 de junio de 2017. AFP
  • Este año es el 40º aniversario de la celebración del 'gaokao' desde que fue reinstaurado tras su cancelación durante la tumultuosa época de la Revolución Cultural. En la mayoría de las provincias chinas dura entre dos y tres días. Muchos padres aguardarán en el exterior de los centros durante horas para conocer de primera mano las impresiones de sus hijos una vez realizadas las primeras pruebas. En la foto, un empleados comprueba la calibración de los relojes para el examen, el 5 de junio de 2017, en la ciudad de Qingdao, provincia de Shandong.
    10Este año es el 40º aniversario de la celebración del 'gaokao' desde que fue reinstaurado tras su cancelación durante la tumultuosa época de la Revolución Cultural. En la mayoría de las provincias chinas dura entre dos y tres días. Muchos padres aguardarán en el exterior de los centros durante horas para conocer de primera mano las impresiones de sus hijos una vez realizadas las primeras pruebas. En la foto, un empleados comprueba la calibración de los relojes para el examen, el 5 de junio de 2017, en la ciudad de Qingdao, provincia de Shandong. REUTERS
  • Las autoridades chinas tratan de facilitar lo máximo posible el traslado de estudiantes hasta los centros. En las zonas rurales se organizan autobuses gratuitos hasta los centros de examen, mientras que en las grandes ciudades se ha habilitado un canal rápido en el metro para que los alumnos tengan que hacer menos cola en los habituales controles de seguridad. Varias estudiantes usan teléfonos públicos al finalizar las clases en la Escuela Secundaria de Maotanchang, el 3 de junio del 2017.
    11Las autoridades chinas tratan de facilitar lo máximo posible el traslado de estudiantes hasta los centros. En las zonas rurales se organizan autobuses gratuitos hasta los centros de examen, mientras que en las grandes ciudades se ha habilitado un canal rápido en el metro para que los alumnos tengan que hacer menos cola en los habituales controles de seguridad. Varias estudiantes usan teléfonos públicos al finalizar las clases en la Escuela Secundaria de Maotanchang, el 3 de junio del 2017. REUTERS
  • Algunos padres, sin embargo, optan por reservar habitaciones de hoteles que se encuentran al lado de los centros de examen. Primero, para facilitar la conveniencia y traslado. Segundo, para no perder tiempo entre prueba y prueba y poder volver a estudiar cuanto antes para el siguiente examen. Muchos hoteles registran estos dos días un lleno absoluto y hasta ofrecen paquetes que incluyen, además de la habitación, bebidas energéticas o masajes. En la foto, uno de los restaurantes cercanos a la Escuela Secundaria de Maotanchang, el 3 de junio del 2017, que también ve estos días cómo sus ventas aumentan más de lo habitual.
    12Algunos padres, sin embargo, optan por reservar habitaciones de hoteles que se encuentran al lado de los centros de examen. Primero, para facilitar la conveniencia y traslado. Segundo, para no perder tiempo entre prueba y prueba y poder volver a estudiar cuanto antes para el siguiente examen. Muchos hoteles registran estos dos días un lleno absoluto y hasta ofrecen paquetes que incluyen, además de la habitación, bebidas energéticas o masajes. En la foto, uno de los restaurantes cercanos a la Escuela Secundaria de Maotanchang, el 3 de junio del 2017, que también ve estos días cómo sus ventas aumentan más de lo habitual. REUTERS
  • La creencia generalizada es que si el estudiante se esfuerza, el resultado del 'gaokao' será bueno. De ahí las decenas de pruebas y prácticas que se realizan durante el año previo al examen. Algunos críticos aseguran que el examen, y por ende el conjunto del sistema educativo chino, favorece el aprendizaje de memoria y desincentiva la creatividad. En la imagen, un letrero con lemas para el próximo examen en la puerta de una habitación alquilada cerca de la Escuela Secundaria de Maotanchang, el 3 de junio de 2017.
    13La creencia generalizada es que si el estudiante se esfuerza, el resultado del 'gaokao' será bueno. De ahí las decenas de pruebas y prácticas que se realizan durante el año previo al examen. Algunos críticos aseguran que el examen, y por ende el conjunto del sistema educativo chino, favorece el aprendizaje de memoria y desincentiva la creatividad. En la imagen, un letrero con lemas para el próximo examen en la puerta de una habitación alquilada cerca de la Escuela Secundaria de Maotanchang, el 3 de junio de 2017. REUTERS
  • El contenido del examen varía en cada provincia y las universidades dividen las plazas disponibles en cuotas para cada región. Las autoridades defienden este sistema porque, aseguran, es la única vía por la cual un estudiante de una provincia menos desarrollada puede tener acceso a las mejores universidades. Estos cupos, sin embargo, benefician a los alumnos de Pekín o Shanghái (donde se sitúan los mejores centros) y perjudican enormemente a los estudiantes de las provincias más pobladas. En la foto, un estudiante camina hacia su casa alquilada, donde se aloja con sus padres a la espera de repetir el examen de acceso a la universidad, el 3 de junio del 2017.
    14El contenido del examen varía en cada provincia y las universidades dividen las plazas disponibles en cuotas para cada región. Las autoridades defienden este sistema porque, aseguran, es la única vía por la cual un estudiante de una provincia menos desarrollada puede tener acceso a las mejores universidades. Estos cupos, sin embargo, benefician a los alumnos de Pekín o Shanghái (donde se sitúan los mejores centros) y perjudican enormemente a los estudiantes de las provincias más pobladas. En la foto, un estudiante camina hacia su casa alquilada, donde se aloja con sus padres a la espera de repetir el examen de acceso a la universidad, el 3 de junio del 2017. REUTERS
  • Para aliviar la enorme presión que sufren algunos estudiantes, algunos centros y gobiernos municipales ofrecen ayuda psicológica y consejo para las familias, así como actividades de entretenimiento como danza, música o deportes. Generalmente, un equipo médico y ambulancia está presente en los alrededores de los centros de examen por si hubiera que hacer frente a alguna emergencia médica. En la foto, dos estudiantes se abrazan frente a la Escuela Secundaria de Maotanchang, el 4 de junio del 2017.
    15Para aliviar la enorme presión que sufren algunos estudiantes, algunos centros y gobiernos municipales ofrecen ayuda psicológica y consejo para las familias, así como actividades de entretenimiento como danza, música o deportes. Generalmente, un equipo médico y ambulancia está presente en los alrededores de los centros de examen por si hubiera que hacer frente a alguna emergencia médica. En la foto, dos estudiantes se abrazan frente a la Escuela Secundaria de Maotanchang, el 4 de junio del 2017. REUTERS
  • La tradición en la Escuela Secundaria de Maotanchang es despedir a los estudiantes como si fueran héroes. Las calles se llenan de padres y otros familiares deseando suerte a los chavales cuando abandonan su formación en esta famosa escuela. En esta particular rúa, las fuerzas de seguridad custodian los autobuses con los alumnos dentro. Imagen del pasado 5 de junio, dos días antes de que empezaran las pruebas.
    16La tradición en la Escuela Secundaria de Maotanchang es despedir a los estudiantes como si fueran héroes. Las calles se llenan de padres y otros familiares deseando suerte a los chavales cuando abandonan su formación en esta famosa escuela. En esta particular rúa, las fuerzas de seguridad custodian los autobuses con los alumnos dentro. Imagen del pasado 5 de junio, dos días antes de que empezaran las pruebas. REUTERS
  • A pesar de que la gran mayoría de los padres considera que el 'gaokao' es un sistema justo, queda pendiente una reforma del sistema educativo que reduzca las diferencias sociales y económicas entre los centros de provincias más y menos desarrolladas. El sistema de cuotas también es un asunto peliagudo: cuando las autoridades han querido tocarlo para dar más plazas a estudiantes de otras regiones, los perjudicados por la decisión han protestado en las calles contra la medida. En la foto, una estudiante es vista en el interior de un autobús en su trayecto desde la Escuela Secundaria de Maotanchang para realizar el gaokao, el 5 de junio de 2017.
    17A pesar de que la gran mayoría de los padres considera que el 'gaokao' es un sistema justo, queda pendiente una reforma del sistema educativo que reduzca las diferencias sociales y económicas entre los centros de provincias más y menos desarrolladas. El sistema de cuotas también es un asunto peliagudo: cuando las autoridades han querido tocarlo para dar más plazas a estudiantes de otras regiones, los perjudicados por la decisión han protestado en las calles contra la medida. En la foto, una estudiante es vista en el interior de un autobús en su trayecto desde la Escuela Secundaria de Maotanchang para realizar el gaokao, el 5 de junio de 2017. REUTERS
  • Los centros de examen están controlados con cámaras de seguridad como medida de prevención y control ante las copias. Si algún alumno es descubierto, se enfrenta hasta penas de prisión, según una modificación de la ley que entró en vigor el año pasado. En la foto, policías controlan a los estudiantes a través de los monitores durante el primer día de examen.
    18Los centros de examen están controlados con cámaras de seguridad como medida de prevención y control ante las copias. Si algún alumno es descubierto, se enfrenta hasta penas de prisión, según una modificación de la ley que entró en vigor el año pasado. En la foto, policías controlan a los estudiantes a través de los monitores durante el primer día de examen. REUTERS
  • Tampoco faltan las medidas para detectar cualquier fraude a través de las nuevas tecnologías. Algunos institutos han desplegado sistemas que detectan cualquier uso de Internet cerca del lugar donde se examinan los alumnos.
    19Tampoco faltan las medidas para detectar cualquier fraude a través de las nuevas tecnologías. Algunos institutos han desplegado sistemas que detectan cualquier uso de Internet cerca del lugar donde se examinan los alumnos. REUTERS
  • China se paraliza por las pruebas de acceso a la universidad. Todos los actores de la sociedad se vuelcan para que ese día no haya ningún inconveniente que pueda perjudicar a los aspirantes. Desde taxistas que ofrecen viajes gratis, vecinos que cuidan que las calles estén en silencio y unidades de policía especiales, como los de la imagen, que montan guardia en el exterior de los institutos.
    20China se paraliza por las pruebas de acceso a la universidad. Todos los actores de la sociedad se vuelcan para que ese día no haya ningún inconveniente que pueda perjudicar a los aspirantes. Desde taxistas que ofrecen viajes gratis, vecinos que cuidan que las calles estén en silencio y unidades de policía especiales, como los de la imagen, que montan guardia en el exterior de los institutos. REUTERS

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