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Cuando se renuncia a liderar un país por la familia

El primer ministro de Nueva Zelanda dimite tras reconocer que ha dejado de lado a los suyos

El exprimer ministro de Nueva Zelanda John Key.
El exprimer ministro de Nueva Zelanda John Key. Getty Images

“Un buen líder sabe cuándo es momento de irse”. Son palabras de John Key, el hasta ayer primer ministro de Nueva Zelanda, quien anunció su dimisión el pasado día 5 sin completar su tercera legislatura al frente del Gobierno. Su inesperada renuncia ha sido muy comentada en su país pero no en términos negativos.

Lo sorprendente es que este político conservador haya decidido abandonar su cargo en uno de los mejores momentos de su carrera para dedicarse a su familia, a la que reconoció haber dejado de lado durante los 10 años que ha estado en primera fila de la política, primero como líder de la oposición al frente del Partido Nacional y desde 2008 como primer ministro.

Key, a quien desde ayer sustituye al frente del Ejecutivo su ministro de Economía, Bill English, ha sido uno de los políticos más populares de la historia de este país de cuatro millones de habitantes cuyo embajador más célebre es Peter Jackson y su saga El señor de los anillos.

Pero los méritos de Key no son fantasía: pasará a la historia por haber creado un santuario marino del tamaño de Francia —el Kermadech Trench— y por legalizar el matrimonio gay, además de haber sacado al país de la recesión sin perjuicios para el tejido social, aunque ha dejado una deuda pública gigantesca.

Este político, cuyo padre luchó en la Guerra Civil española, antes había ejercido como ejecutivo en entidades financieras, donde había ganado una fortuna, llegando a figurar en la lista de los más ricos de su país.

En el ámbito privado se le llegó a conocer como “asesino sonriente” por su capacidad para despedir gente sin despeinarse. En la política obtuvo el apodo deJohn Teflon porque cualquier polémica parecía no afectarle. Hoy partirá de vacaciones rumbo a Hawái, donde espera encontrarse en Navidad con otro político de salida: Barack Obama. Sin duda, tendrán mucho de qué hablar.

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