Empiezan los Juegos Olímpicos
Empiezan los Juegos Olímpicos y la urgencia informativa y necesidad de titular vistoso nos llevarán diariamente al fácil recuento de medallas. Como si el inmediato listado de “éxitos oficiales” fuera la verdadera noticia. Esto es lo que llevó a Putin (y a otros muchos gobiernos y “competidores”, que no “deportistas”) a poner un ejército de tramposos a fabricar medallas para lucir bien ante el mundo en el escaparate olímpico. El buen periodismo debería ser capaz de contarnos las verdaderas hazañas que se dan cita en Brasil. No todas reciben medalla, pero allí se juntan una enorme cantidad de historias dignas de ser contadas, ejemplos de vida y superación que bien servirían como referente vital a un mundo que solo pone sus ojos en el titular, en el vencedor, y rara vez lee el cuerpo de la noticia o valora una vida de sacrificio y superación. Periodistas, investiguen de verdad y hágannos vibrar con quien lo merece para convertir esta cita en un tiempo de crecimiento y no una publicitaria hoguera de vanidades más.— Felipe Samarán Saló. Madrid.


























































