Los manglares, amenazados

El Día Internacional de los Manglares pasa casi desapercibido en España, a pesar de la importancia de estos ecosistemas costeros

Imagen de febrero de la zona de manglar afectado por el desarrollo del Proyecto Malecón Tajamar, en Cancún, que pretende destruir 69 hectáreas de este ecosistema para construir edificios.Bioimatge

La Unesco declaró el día 26 de julio como Día Internacional de los Manglares. Esta es una jornada que en España ha pasado casi desapercibida, a pesar de la importancia de estos ecosistemas costeros. Esta fecha recuerda la muerte de Hayhow Daniel Nanoto, un activista ambiental que en 1998 murió durante un acto de repoblación de un manglar devastado por una instalación marisquera ilegal.

Los manglares son bosques principalmente de “mangle”, unos árboles que se han adaptado a vivir semisumergidos. Estos humedales se hallan ampliamente distribuidos por las zonas tropicales y subtropicales de todo el Planeta. Se forman en bahías, lagunas costeras de aguas salobres y en los estuarios y desembocaduras de ríos, unos lugares donde se depositan gran cantidad de sedimentos.

El área mundial que ocupan los manglares es de unos 150.000 kilómetros cuadrados, siendo Indonesia la nación con una mayor concentración de estos ecosistemas. Desde hace años esta superficie muestra un importante retroceso. Se estima que desde el 1980 ha disminuido más del 20%.

Las causas de la desaparición de los manglares son muy diversas: el desarrollo costero descontrolado, la desecación, las talas indiscriminadas y la deforestación, la acuicultura o la producción de sal, así como el cambio climático. Las consecuencias de todo ello son la pérdida de la biodiversidad y la desaparición de muchas especies en estos espacios naturales pero, sobre todo, el empobrecimiento de los habitantes de los pequeños núcleos de población que viven en estas zonas.

Desde hace algunos años se están realizando numerosos estudios y trabajos para la recuperación de manglares altamente degradados los cuales se repueblan con plántulas de vivero que tienen de uno a tres años de vida. Con esta técnica se obtienen buenos resultados y un alto nivel de supervivencia de los árboles replantados. Para obtener buenos resultados además es necesario también recuperar la hidrología original, lo que se traduce en unos costes elevados por hectárea.

Puesto que cada especie de mangle tiene unos requisitos ambientales determinados se requiere que de cada zona que se va ha repoblar se conozcan la salinidad del agua y los períodos de inundación debido a la crecida de los ríos y al efecto de las mareas. El éxito o el fracaso de la replantación dependen de que las plantas encuentren el ambiente óptimo para su desarrollo. Los manglares son considerados como humedales marino-costeros por la Convención Ramsar. El objetivo de esta Convención es la conservación y el uso racional de los humedales. España forma parte de ella y tiene 74 sitios declarados como Humedales de Importancia Internacional.

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