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Catherine Deneuve, eternamente joven a los 72

Después de Eastwood, Scorsese y Almodóvar, la actriz será la primer mujer que recibe el premio Lumière. Otro reconocimiento más a una larga trayectoria que sigue siendo intachable

Catherine Deneuve, en el Festival de Cannes de 2015.
Catherine Deneuve, en el Festival de Cannes de 2015.

Catherine Deneuve será la próxima destinataria del premio Lumière, que concede cada mes de octubre el festival del mismo nombre, considerado el principal certamen de cine clásico en el mundo. Auspiciado por el cineasta Bertrand Tavernier y el poderoso director artístico del Festival de Cannes, Thierry Frémaux, el certamen se celebra desde 2009 en Lyon, la ciudad donde los hermanos Lumière inventaron el cine. Deneuve, de 72 años, será la primera actriz que reciba el premio, que ya tienen cineastas como Clint Eastwood, Quentin Tarantino, Martin Scorsese y Pedro Almodóvar. “Ha tenido una carrera inmensa y es una mujer que ha seguido siendo misteriosa y moderna”, explicó Frémaux al anunciar el premio.

Si se ha hecho una excepción con ella, tal vez sea porque su trayectoria se asemeja a la de un cineasta. Esa es, por lo menos, la teoría del director Arnaud Desplechin, autor de la recién estrenada Tres recuerdos de mi juventud y que ha dirigido a Deneuve en dos ocasiones. “Cuando veo todas sus películas, descubro en ellas un rasgo singular, que no podría conferir a otros intérpretes: existe en ellas un gesto de autor”, le dijo en una entrevista conjunta en 2010. Desplechin también la bautizó como “el Bob Dylan francés” por su tendencia a reinventarse continuamente, en lugar de dormirse en los laureles de sus éxitos pasados.

Catherine Deneuve, en una imagen de 1965. ampliar foto
Catherine Deneuve, en una imagen de 1965.

Hace pocos años, en el café del último piso del Cinéma du Panthéon, que ella misma decoró con muebles vintage y fotos de los rodajes de Ingmar Bergman, le preguntamos si se consideraba una leyenda. Deneuve se molestó. “Para ser una leyenda tendría que desaparecer, y yo estoy muy viva”, respondió entre un cigarrillo y el siguiente. La actriz se presentó en sociedad en el Festival de Cannes de 1963, donde se estrenó Los paraguas de Cherburgo. En cuestión de segundos, se convirtió en una estrella. Mientras le proponían comedias insustanciales, Deneuve respondió rodando con el todavía desconocido Roman Polanski, que le regaló el papel de esteticien enloquecida en Repulsión (1965), la primera cinta de la historia donde se escuchó un orgasmo femenino. Después encadenó con la esposa burguesa (y prostituta ocasional) de Belle de jour, a las órdenes de Luis Buñuel, quien logró romper para siempre con su imagen de joven mojigata. No por casualidad, su palabra favorita es impertinente, en la primera acepción del diccionario: “Que no viene al caso, o que molesta de palabra o de obra”.

El cine su religión

El cine nunca fue su vocación, pero ha acabado siendo algo parecido a una religión. Se la acostumbra a ver en viejas salas del barrio parisiense de Saint-Germain como L'Arlequin, muy cerca de su domicilio, situado frente a la iglesia de Saint-Sulpice. Pese a su look de gran dama de la alta sociedad parisiense, Deneuve nunca ha dejado de aceptar riesgos y entrar en terrenos resbaladizos. Su nueva película, Tout nous sépare, la enfrenta al rapero francés Nekfeu, conocido por sus letras agresivas. Su última ocurrencia consistirá en dar voz a los tuits asesinos sobre el mundo de la moda que publica el periodista Loïc Prigent, que darán pie a un espacio televisivo en el canal francoalemán Arte. Pese a esa colaboración, Deneuve dice sentir aversión por las redes sociales. Considera que las imágenes que circulan por ellas son “feas y ordinarias”, además de resultar “dañinas” para su profesión. “Cada vez hablamos menos de cine y más de ropa, maquillaje, peinados y joyería”, protestó hace unos meses en la revista Purple. “En la era de Instagram ya no quedan estrellas. No queda misterio, ni charme, ni fantasía. Mi vida privada es solo mía. La comparto con mis seres queridos y nadie más. ¿Para qué compartirla públicamente hasta terminar destruyéndola?”.

 

Una madre exigente y peculiar

Sus dos hijos han dando pistas sobre el tipo de madre que es Deneuve. Christian, fruto de su romance con Roger Vadim y por quien ha confesado que se tiñó de rubio por primera vez, ha explicado que su madre se “enfureció” al descubrir que quería ser actor. Chiara, a quien tuvo con su gran amor, Marcello Mastroianni, explicó que su madre siempre ha sido “imposible de satisfacer”. “No era malvada, pero sí exigente", explicó, mientras recordaba que una vez la comparó “con un hipopótamo” por su sobrepeso.

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