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Se acabaron las violaciones con final feliz

En las telenovelas tailandesas son comunes las violaciones a las protagonistas. Gracias a un espectador esto está cambiando

Una mujer entra en su casa de Bangkok. En la televisión se emite una telenovela.
Una mujer entra en su casa de Bangkok. En la televisión se emite una telenovela.

Nitipan Wiprawit estaba mirando una telenovela en la televisión cuando una de las escenas que detesta apareció de nuevo en la pantalla: un hombre soborna al empleado de un hotel para que diga frente a la mujer que ama que sólo queda un dormitorio disponible. Una vez en la habitación, el protagonista la viola mientras suena una música de fondo haciendo de esta situación una comedia. Al final de la serie se aman el uno a otro.

Las telenovelas emitidas en la televisión tailandesa en horario de máxima audiencia a menudo representan el acoso sexual y la violación como una forma de seducir o conquistar a una mujer, venganza o incluso castigo.

En junio de 2014, después de ver esa escena, Wiprawit decidió que ya era suficiente. “¿Cómo podemos decirle a nuestros hijos que se respeten el uno al otro mientras aceptamos este tipo de diálogos?”, se preguntó este arquitecto de 38 años, que llevó su queja a la Comisión de Radiodifusión y Telecomunicaciones Nacional de Tailandia (NBTC en sus siglas en inglés) con una petición en Change.org. Quería dejar de representar la violación como algo normalizado y ha tenido mucho éxito: ha recogido más de 59.000 firmas.

Wiprawit ha sido la primera persona en hacer una campaña pública para acabar con las violaciones en las telenovelas, según cuenta Chanettee Tinnam, una profesora de comunicación de la Universidad Mahidol de Bangkok, a quien se le ha encargado escribir las primeras directrices éticas para los programas de televisión para hacer frente a la "dignidad de la mujer".

Las nuevas directrices son extensas y sugieren a los directores que sean cuidadosos a la hora de representar la violencia contra las mujeres, así como incluir contenido que aborde las responsabilidades sexuales de los hombres. La NBTC presentó estos códigos en un seminario sobre la mujer a principios de abril.

En Tailandia muchos de estos productos televisivos son adaptaciones de antiguas novelas en las que son comunes las violaciones a las protagonistas femeninas. Algunas de ellas son tan populares que han sido llevadas al cine varias veces desde la década de 1970. La novela Koo Kam por ejemplo ha sido adaptada a seis melodramas y cuatro películas, la última estrenada en 2013.

En la década de los setenta estas historias encontraron una amplia audiencia, según Jaray Singhakowinta, doctor en filosofía y profesor adjunto de estudios de la sexualidad en la Escuela de Graduados de Lenguaje y Comunicación de Tailandia. “Creo que consiguieron capturar la mentalidad tailandesa. La gente disfruta con ellas y garantiza altos índices de audiencia", explica Singhakowinta.

El académico considera que en los argumentos de estas telenovelas las “buenas mujeres” o protagonistas femeninas son representadas como personas ingenuas sexualmente que deben esperar a que el hombre sea quien comience la relación sexual. El hombre muchas veces es quien besa a la mujer por la fuerza mientras que ella grita y lo golpea, hasta que deja de oponer resistencia y se enamora de él.

En las telenovelas el hombre besa a la mujer por la fuerza mientras que ella grita y lo golpea, hasta que deja de poner resistencia y se enamora de él

El origen de la representación repetitiva de la violación en las telenovelas probablemente sea consecuencia de la noción patriarcal de la condición de la mujer. “La virginidad femenina no es tomada en serio por los hombres y mujeres de la Generación Y [la nacida entre 1979 y 1999], pero sigue siendo empleada como una medida simbólica de las virtudes femeninas en las telenovelas", continúa Singhakowinta.

La construcción tradicional de una "buena mujer tailandesa” es la adaptación de los valores victorianos de las mujeres. Se espera que ellas sean puras, virginales, sumisas, desexualizadas, buenas madres e hijas, tal como explica la crítica social Lakkana Punwichai, quien también trabaja como columnista y conductora de un popular programa semanal sobre su visión de las noticias como mujer llamada En la opinión de ella.

En tailandés se utilizan dos palabras diferentes a la hora de hablar de una violación. Una de ellas es “bplum”, que también se utiliza para la “lucha libre” y podría iniciarse como un acto forzado o violento que termina consolidando una relación, como sucede en las telenovelas. “Khom kheun”, sin embargo, es utilizada por los tailandeses para hablar de la violación como un acto criminal.

Dos hombres siguen una telenovela en el interior de su tienda en el distrito de Phra Nakhon de Bangkok. ampliar foto
Dos hombres siguen una telenovela en el interior de su tienda en el distrito de Phra Nakhon de Bangkok.

Para Wiprawit el argumento de estas telenovelas “no incita directamente a una persona a violar a alguien, pero refleja muchas cosas en la sociedad tailandesa o en la actitud de la policía hacia una persona que ha sido violada”. Considera además que las tramas que refuerzan la idea de la violación como algo romántico que no recibe ningún castigo puede influir indirectamente en las personas a no denunciar la violencia sexual en la vida real.

Sin embargo, algunos directores siguen defendiendo la utilización de estas escenas que atraen millones de telespectadores en horario de máxima audiencia. “Creo que podemos utilizar las escenas de violación si es necesario para la historia o para guiar al protagonista, pero el productor debe pensar bien qué enseñar o no, especialmente cuando se representa el ataque físico a una mujer”, comenta la directora independiente Pimpaka Towira.

Según el Instituto de Justicia de Tailandia, entre los años 2008-2013 se denunciaron 4.000 violaciones y 2.400 personas fueron detenidas. No obstante, la mayoría de los casos de violación no llegan a oídos de la policía. Se estima que hay 30.000 todos los años."Esto es en parte cultural y en gran parte porque las autoridades no están bien preparada para ayudar a las mujeres debido a la falta de agentes del género femenino, la incapacidad para realizar exámenes forenses y los prejuicios del sistema legal para buscar casos de asalto sexual por parte de las parejas”, sostiene  Saman Zia-Zarifi, director regional para Asia y el Pacífico de la Comisión Internacional de Juristas (CIJ).

Entre 2008 y 2013 se denunciaron 4.000 violaciones, pero la mayoría de los casos no llegan a la policía

En 2014 miles de ciudadanos comenzaron a pedir penas más severas para los delincuentes sexuales después de la brutal violación y asesinato de una niña de 13 años en un tren abarrotado que viajaba a Bangkok. La celebridad tailandesa Boom Panadda realizó por entonces una campaña pidiendo la condena a muerte para los violadores que recogió más de 130.000 firmas.

En Tailandia se castiga con la pena capital a los culpables de los delitos relacionados con el tráfico de drogas o asesinato, pero los delincuentes sexuales pasan entre rejas de cuatro a 20 años y pagan multas entre 8.000 baht (200 euros) a 40.000 (1.010 euros). "Hay problemas reales en la aplicación de las leyes y a la hora de proporcionar a las mujeres la protección y la justicia", opina Zia-Zarifi. En algunos casos, las estancias en prisión se han reducido si el convicto muestra buen comportamiento y coopera con la policía.

Después de la campaña lanzada por Wiprawit, en Tailandia ha crecido el debate sobre el sexismo en las telenovelas. Por ejemplo, él mismo ha sido invitado como representante de la audiencia a las mesas redondas organizadas por la NBTC donde directores, escritores y expertos discuten los mensajes que están transmitiendo a los espectadores y especialmente a los niños. "Tal vez no estoy haciendo una gran cosa, pero creo que es un primer paso para cambiar esta actitud social que apoya equivocadamente la cultura de la violación”, concluye el activista.

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