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A la casilla de salida

Otras elecciones no facilitarían la gobernabilidad, según Metroscopia

El líder socialista, Pedro Sánchez, y Albert Rivera, lider de Ciudadanos. rn
El líder socialista, Pedro Sánchez, y Albert Rivera, lider de Ciudadanos. REUTERS

La encuesta de Metroscopia que hoy publica EL PAÍS confirma que la convocatoria de unas nuevas elecciones no facilitaría la gobernabilidad en España. El escenario político que muestra el sondeo es muy similar al resultante de los comicios del 20 de diciembre, con la única diferencia de un ligero descenso de PP y PSOE, y que Podemos y sus aliados perderían gran parte de sus apoyos en beneficio de Ciudadanos e Izquierda Unida. Por tanto, el 26 de junio volveríamos a la casilla de salida con un escenario parlamentario que plantearía la misma dificultad que hoy a la hora de lograr consensos para una investidura. Y con seis meses (o posiblemente nueve) perdidos.

Desde estas mismas páginas hemos defendido una y otra vez la necesidad de hacer todos los esfuerzos posibles para buscar acuerdos que posibiliten la investidura de uno u otro candidato. No conseguirlo supone un fracaso para la clase política, que tendrá que devolver a los ciudadanos una responsabilidad que no han sabido gestionar ellos mismos.

Así lo entienden los españoles cuando el 94% de los encuestados define como mala la situación política nacional (el peor resultado en la serie histórica de Metroscopia). Además, el 64% opina que sería más deseable que se lograra un acuerdo de Gobierno que convocar unas nuevas elecciones, que ya consideran inevitables el 76% de los ciudadanos.

Los resultados de la encuesta sí ayudan a entender algunas posiciones y cambios de actitud por parte de los diferentes líderes políticos. Los partidos trabajan con sondeos similares y han podido comprobar que parte de sus electores del 20-D están cambiando de opinión a medida que avanzan o se frenan las negociaciones entre las cuatro grandes fuerzas políticas. Las llamadas de atención, las reuniones o la inacción de unos y otros hay que leerlas en clave preelectoral.

La evolución de la estimación de resultado electoral, partiendo del escrutinio del 20-D, deja claro que pasado un primer mes de deterioro, el PP está sacando rédito, pese a su pasividad, ante la amenaza de que se forme un Gobierno de izquierdas. Por su parte, el PSOE, que recuperó posiciones cuando logró que Pedro Sánchez fuera candidato a la investidura, las ha ido perdiendo a medida que el acuerdo iba encallando y ahora queda en una posición preocupante de cara a la posible repetición de elecciones. Podemos es claramente el perjudicado por su actitud frente a la negociación y Ciudadanos el gran beneficiado por su posición de diálogo.

Es lícito que los partidos políticos planteen sus estrategias con la vista puesta en futuros resultados electorales. Pero ello no debería impedirles actuar con una visión más amplia y buscar soluciones que posibiliten acuerdos para lograr formar Gobierno durante el mes que resta antes de convocar a las urnas.

El viernes, el Banco de España advertía de que la falta de Gobierno está poniendo en peligro el crecimiento económico, mientras ponía en duda las previsiones de déficit público, empleo e inflación por el riesgo político. Además, en los más de 100 días transcurridos desde las elecciones, la diplomacia española está ausente de los foros internacionales. ¿Podemos permitirnos otros 200 días sin Gobierno?

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