_
_
_
_
_
Editorial
Es responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacional

Bergoglio en México

El Papa llega con una agenda de marcado carácter social

El papa Francisco saluda al presidente de México, Enrique Peña Nieto, ayer durante su ceremonia de bienvenida en el Palacio Nacional de Ciudad de México.
El papa Francisco saluda al presidente de México, Enrique Peña Nieto, ayer durante su ceremonia de bienvenida en el Palacio Nacional de Ciudad de México.JORGE NÚÑEZ (EFE)

La visita de Francisco a México es, sin duda, la que hasta ahora tiene más marcado carácter social de su pontificado. Asuntos como inmigración, narcotráfico, tráfico de armas, equidad o protección del medio ambiente están en la agenda del viaje al segundo país con más católicos del mundo —el primero es Brasil— y en el que la Iglesia se ha visto sacudida en los últimos años por el escándalo de los casos de pederastia relacionados con los Legionarios de Cristo, organización fundada por el mexicano Marcial Maciel.

Editoriales anteriores

Aunque Bergoglio ya se ha expresado claramente respecto a los abusos sexuales contra menores en el seno de la Iglesia, se trata de un asunto en el que jamás sobrarán ni serán reiterativas las condenas, las peticiones de perdón ni las medidas necesarias para evitar que esas situaciones puedan volver a repetirse alguna vez.

Cuando un tema da mucho que hablar, lee todo lo que haya que decir.
Suscríbete aquí

Particular expectación han levantado las palabras que Bergoglio pueda dedicar a la corrupción, uno de los principales males que atenazan a la sociedad mexicana. No se tratará en este sentido de una referencia cómoda para el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, que, a pesar del compromiso que ha demostrado en este campo, todavía tiene una larga tarea por hacer.

Resulta particularmente acertada la visita a Ciudad Juárez, donde se encarnan la mayor parte de los males que denuncia Francisco en sus mensajes: violencia, explotación, tráfico de inmigrantes y blindaje del mundo rico respecto a los más necesitados. Las palabras de Bergoglio serán un buen contrapunto al mensaje de Donald Trump.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_