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Seis Oscar que se le escaparon a Leonardo DiCaprio

Se le hará justicia con 'El renacido', pero el actor debería haberse llevado la estatuilla mucho antes

Kate Winslet admitía hace unos días que Jack, el personaje de Leonardo DiCaprio en Titanic, podría haber sobrevivido porque “obviamente”… ¡sí cabía en la tabla! La actriz “solo” ha tardado en certificar algo que ya sabíamos todos la friolera de 20 años. Con el gafe adosado (de 14 nominaciones al Oscar que obtuvo Titanic el actor fue el único que no rascó la suya), DiCaprio, por fin, a sus 41 años, se sentirá “el rey del mundo” el próximo 28 de febrero cuando levante su trofeo dorado, con el aplauso unánime de medio planeta. Porque, sí, amigos, el actor que (falsamente) no superó una hipotermia, logra resistir milagrosamente a los furiosos envites de un oso en El renacido, el épico drama de Alejandro González Iñárritu (con título premonitorio y todo). Si no gana esta vez, ya no hablaremos de injusticia si no de tomadura de pelo. Que DiCaprio no es solo una cara bonita, hace ya tiempo que lo demuestran estas otras grandes interpretaciones. 

El lobo de Wall Street (2013)

Matthew McConaughey se golpeaba el pecho durante unos segundos en la excesiva comedia de Martin Scorsese, que suponía la quinta colaboración con DiCaprio. Los suficientes para ser un robaescenas de categoría. Parecía como si esos chulescos toques avisaran del peligro a DiCaprio, algo que se hizo realidad cuando “Mateo” le arrebató finalmente el Oscar con otra película, Dallas Buyers Club. A cambio, DiCaprio ganó su segundo Globo de Oro. Hasta El renacido, el extravagante y ambicioso corredor de bolsa Jordan Belfort había sido su mejor papel. ¡Cómo olvidar esa lisérgica secuencia del coche! De hecho, y a pesar de que sean otros los motivos, DiCaprio se vuelve a arrastrar por los suelos en El renacido.

¿A quién ama Gilbert Grape? (1993)

La primera y única nominación como actor de reparto de sus cinco candidaturas (seis, si contamos la de productor de El lobo de Wall Street) al Oscar. Y, con 18 años, siendo el más joven de los cinco nominados, en la que el veterano Tommy Lee Jones se impuso con El fugitivo. Tras varias series de televisión y alguna cinta de terror, DiCaprio, que interpreta de una forma absolutamente conmovedora a un chaval discapacitado mentalmente, entraba por la puerta grande en Hollywood, algo que, parece, no se lo perdonarían nunca (había rodado también la fabulosa Vida de este chico, con Robert De Niro). En la película es el hermano de Johnny Depp, otro al que parece resistírsele también el Oscar.

Titanic (1997)

La película de James Cameron ganó hasta 11 premios Oscar, pero en sus 14 nominaciones figuraba hasta el apuntador... menos él. Que DiCaprio fuera un yogurín de 22 años, carne de carpeta adolescente, parecía un impedimento para que le respetaran como el gran actor que ha sido siempre. Una década después, coincidiría de nuevo con Kate Winslet en Revolutionary Road, dirigida por el entonces marido de la actriz, Sam Mendes, otra historia de amor en la que, esta vez, sí, brillaba más ella.

Diamante de sangre (2006)

Tercera nominación al Oscar, esta vez, dejando a un lado el rostro amable y esa apariencia un tanto infantil de no haber roto nunca un plato. El actor, más maduro que en otros papeles y recreando el acento, era un chungo contrabandista que buscaba diamantes “sangrientos” en medio de una terrible guerra civil. Un mercenario sin escrúpulos capaz de hacer cualquier cosa por conseguir la piedra preciosa de marras (otro de sus más memorables villanos sería el de Django desencadenado). Su inusual interpretación no pudo frente a El último rey de Escocia en la piel de Forest Whitaker. Curiosamente, fue el mismo año en el que Infiltrados, de Scorsese, ganó como mejor película. DiCaprio era el protagonista, pero no le nominaron.

El aviador (2004)

Segunda nominación (la primera como actor protagonista) a los Oscar con otra autobiografía (la del magnate excéntrico Howard Hughes), dirigida por Martin Scorsese, en su segunda colaboración tras, la también magnífica, Gangs of New York. Había pasado una década desde ¿Quién ama a Gilbert Grape?, volvía a ser el más joven de su categoría, pero Jamie Foxx se lo comió con patatas con otro biopic, el de Ray Charles. Al menos, el personaje obsesivo le dio el primero de sus tres Globos de Oro.

Diario de un rebelde (1995)

Entre la deliciosa ¿A quién ama Gilbert Grape? y la popular Titanic, DiCaprio protagonizó esta auténtica joyita, el desgarrador drama autobiográfico del escritor Jim Carroll. Adolescente, pandillero, drogata y marginado. El actor deja atrás su rostro angelical descubriéndose ya entonces como uno de los más potentes actores de su generación. Es una lástima que Diario de un rebelde siempre pase tan desapercibida en su filmografía: junto a El lobo de Wall Street y El renacido es uno de sus trabajos más logrados.

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