La risa de Carmen Balcells

Carmen Balcells está en el fondo del pasillo, sentada en la silla de ruedas que empuja su hijo. Avanza vestida con su traje largo color verde menta suave, su tez blanca y su pelo corto blanquísimo la hacen ver como una aparición gracias a las paredes blancas y la luz brillante de una mañana de comienzos de marzo de 2012 que lo inunda todo al entrar por las puertas balcones de su casa en Barcelona.

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