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Carlota, la hija de Guillermo y Kate, será bautizada el 5 de julio

La ceremonia se celebrará en Sandringham, al este de Inglaterra, donde reside la familia y donde recibió el sacramento lady Di

Los duques de Cambridge, con su hija Carlota.
Los duques de Cambridge, con su hija Carlota. AP

La princesa Carlota, segundo hijo del príncipe Guillermo y su esposa Kate, será bautizada el 5 de julio en la Iglesia de Santa María Magdalena de Sandringham, al este de Inglaterra, según ha anunciado el Palacio de Kensington.  En este mismo lugar recibió el sacramento lady Di. A diferencia de su hermano mayor Jorge, Carlota, Isabel, Diana no recibirá el sacramento en Londres, lo hará cerca de la residencia de sus padres, Anmer Hall, ubicada en la finca real de Sandringham, en Norfolk, que fue regalo  de Isabel II a su nieto con motivo de su boda.

La Iglesia de Santa María Magdalena de Sandringham está en el campo y a ella suelen acudir los miembros de la familia real a los servicios religiosos. La ceremonia religiosa será celebrada por el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, líder espiritual de los 85 millones de anglicanos en todo el mundo.

Nacida el 2 de mayo en el Hospital de Santa María de Londres, la princesa Carlota ocupa la cuarta posición en la línea de sucesión al trono británico detrás de su abuelo Carlos, su padre Guillermo y su hermano Jorge.

El bautismo es un requisito imprescindible para cualquier potencial futuro soberano. Los miembros de la familia real son tradicionalmente bautizados con agua del Jordán.

Los duques de Cambridge fueron padres por segunda vez cuatro años y dos días después de haber contraído matrimonio. Fue un bebé que se ha hecho esperar más días de los programados y que tuvo pendiente a medio mundo del hospital St. Mary de Londres. Pero lo que no se hizo esperar demasiado fue su presentación. No se habían cumplido diez horas del alumbramiento cuando los felices padres abandonaron el centro médico con su niña en brazos. Antes posaron brevemente con la pequeña. Kate presentaba un magnífico aspecto. Ambos declararon sentirse "muy, muy felices". Una hora antes Guillermo había llegado con su hijo Jorge, que también acudió a conocer a su hermana.