Amal Clooney se queda sin pleito

La esposa del actor y abogada recibe la orden del Gobierno griego de no pelear contra el Reino Unido por los tesoros del Partenón

Amal Clooney, de blanco, con el directir del Museo de la Acrópolis.
Amal Clooney, de blanco, con el directir del Museo de la Acrópolis. Yorgos Karahalis (AP)

El futuro de Grecia preocupa a su ejecutivo mucho más que su pasado y poco importa lo que digan estrellas mediáticas de profesión abogado como Amal Clooney. Eso parece indicar la decisión de Nikos Xydakis, ministro de cultura griego, de no llevar a juicio a Reino Unido para conseguir la devolución de los mármoles de Elgin y buscar una solución a su disputa por la vía diplomática. Amal Clooney, la flamante abogada y esposa de George Clooney, fue una de las letradas contratadas por el ejecutivo heleno para elaborar un informe sobre las probabilidades que tendría Grecia de recuperar estos tesoros del Partenón de Atenas que los británicos se llevaron hace ya más de 200 años y que hoy se exhiben en el Museo Británico de Londres. Según el estudio realizado por Clooney y firmado también por otros importantes abogados de derechos humanos, si los griegos elevaran su petición al Tribunal Internacional de la Haya o al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, tendrían entre un 75% y un 80% de posibilidades de triunfar.

Sin embargo Xydakis ha declarado en Mega TV que “el camino para la devolución de los mármoles es político y diplomático. No se puede ir a juicio por cada cosa y las sentencias de los tribunales internacionales son inciertas, las cosas no son fáciles”. Lo que hace falta, ha dicho es “un trabajo persistente y discreto” para que el clima vaya cambiando.

Sus declaraciones, expresadas apenas dos días después de recibir el informe de 150 páginas del despacho de Clooney, se han interpretado en Grecia como un signo de la debilidad de un gobierno que actualmente pelea a brazo partido en el terreno económico contra la Unión Europea y no parece estar dispuesto a meterse en otro berenjenal internacional. Sin embargo, también sorprende porque hace apenas tres meses el mismo Xydakis se negó a aceptar la propuesta de ayuda lanzada por la Unesco para mediar entre Grecia y Gran Bretaña.

George Clooneyy su esposa Amal.
George Clooneyy su esposa Amal.MARIO ANZUONI (REUTERS)

Para el resto del planeta, la negativa de Grecia de ir a juicio se traduce en que no veremos a Amal Clooney en acción como muchos esperaban. Cuando la esposa de la estrella hollywoodiense acudió a Grecia en octubre para entrevistarse con el anterior gobierno griego, se montó un circo mediático muy poco común para una disputa cultural. Si finalmente hubiera un juicio en un tribunal internacional, tendría la atención de la prensa asegurada sólo por la presencia de la señora Clooney. Pero a juzgar por las palabras de Xydakis, no va a ocurrir.

 

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