Agasajo para Esperanza Aguirre
A la candidata a la alcaldía de Madrid la quieren fuera de la presidencia del PP en la Comunidad. Ella reacciona con un anuncio de que, si lo hacen, no será candidata. La jugada de Mariano Rajoy parece estar calculada: la nombra candidata, la saca de la presidencia del partido en la comunidad autónoma y espera a que se desarrollen los acontecimientos; sabe que si Aguirre no alcanza la mayoría absoluta, difícilmente será alcaldesa y en la oposición no debe considerar que aguante mucho tiempo. Si esto sucediese así, habría quitado a un personaje incómodo, mientras tanto él, como buen gallego, en la escalera. Y ya se sabe que un gallego en la escalera no se sabe si sube o si baja. El nombramiento de la señora Aguirre es un error de libro, por mucho que las encuestas le sean favorables, supongo que en las urnas pesarán los casos de corrupción que rodean a los que fueron sus colaboradores, pero intentar otro dedazo y removerla de su cargo en el PP lo es todavía mucho más.— José Manuel Pérez Pérez.


























































