Armani culpa a Madonna de su caída

El diseñador asegura que la cantante insistió en colocar un lazo y no un cierre que él recomendaba en la capa que utilizó en los Brit

Madonna, momentos antes de caer.
Madonna, momentos antes de caer.Karwai Tang (Getty)

Treinta segundos bastaron para que Madonna protagonizara una de las caídas de año. La diva apenas se había subido al escenario de los premios Brit el pasado febrero cuando un problema con la capa que llevaba provocó el tropezón que minutos más tarde se convirtió en trending topic a nivel mundial y que sigue generando memes. En ese momento Madonna culpó a la firma Armani, encargada de hacer su vestuario, del desliz.

Ahora ha hablado el diseñador. “Madonna es, como todos sabemos, muy complicada", ha asegurado Giorgio Armani en unas declaraciones a la agencia Associated Press. "Esa capa llevaba un gancho y ella quería un lazo, y no fue capaz de desatarlo por sí misma. Eso es todo lo que ha pasado”, declaró.

El percance ocurrió la noche del 25 de febrero, Madonna era la encargada de cerrar la gala de los Brits Awards. La cantante entonaba las primeras estrofas de Living for Love y recorría una pasarela cubierta con una capa que sujetaban dos bailarines, ella subía tres escalones hasta el escenario. Una vez allí, se intentaba desatar la capa del cuello cuando los miembros de su cuerpo de baile tiraron de ella hacia atrás. El fallo al intentarle quitar la capa hizo que Madonna cayera de espaldas. Tras cinco segundos de visible tensión, en los que se pudo ver la cara descompuesta de los bailarines, la cantante se incorporaba para retomar su interpretación.

Tras el tropiezo, Madonna escribió en su cuenta de Instagram: "¡Armani me dejó colgada! ¡Mi preciosa capa estaba atada demasiado fuerte! Pero nada puede pararme y el amor de verdad me levantó. ¡Gracias por vuestros buenos deseos! ¡Estoy bien!"

La reina del pop admitió en el programa The Jonathan Ross Show que el problema con la capa fue a causa del lazo: "Llegué arriba del todo de las escaleras y tiré de la tira de seda y no se deshizo". Y también afirmó con humor: "Mis dos queridos bailarines japoneses... básicamente me estaban estrangulando y me caía del escenario. Tenía dos opciones: ser estrangulada o caer, y decidí caer", confesó.

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