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EL ACENTO

Fiebre consumista

El 'black friday' se extiende como símbolo del inicio de la campaña de ventas navideñas

Fiebre consumista

Los comerciantes han inventado una nueva manera de medir el tiempo: días que duran 72 horas y semanas de oro que se prolongan 15 días. Cualquier reclamo es bueno para incentivar las ventas, aunque uno no sepa ya el día en el que vive. En Estados Unidos llevan lustros celebrando el black friday (viernes negro), la jornada posterior al Día de Acción de Gracias —la fiesta más tradicional, que se remonta al siglo XVII—, que abre la mayor temporada de consumo del año.

Toda festividad que se precie va ligada a regalos y compras. El black friday es un carrusel del gasto, un homenaje a la tarjeta de crédito, al que se apuntan millones de personas que aprovechan los espectaculares descuentos que ofrecen un buen número de marcas como preámbulo de la campaña navideña

Black friday toma su nombre de las cuentas de las compañías en esa jornada, que por el extraordinario volumen de negocio solían pasar de números rojos a negros. Aunque circula también la hipótesis de que el término fue acuñado por la policía de Filadelfia debido a los atascos y aglomeraciones producidos en esa fecha, cuando millones de personas circulaban enfebrecidas de un comercio a otro.

Pero el día en el que se ofrecen colosales rebajas ya no tiene tanto impacto como antes de la Gran Recesión. Ahora los descuentos comienzan un día antes en lo que ya se ha bautizado como gray thursday (jueves gris) y se prolongan durante todo el fin de semana para enlazar con el símbolo del consumo online, el cyber monday (ciberlunes), un día consagrado al comercio electrónico.

A la vista de las elevadas cifras de facturación, estas fiestas han sido importadas, con mayor menor fortuna, por otros países. Y España no podía ser menos. Cadenas como Fnac, Media Markt y El Corte Inglés se han sumado a esta campaña ofreciendo al público importantes descuentos en determinados artículos. Para respetar la tradición, algunas de estas empresas no empezarán sus rebajas de verdad hasta después de Reyes. Y como todos los años, no está de más hacer un ejercicio de mesura para no caer en unas compras compulsivas y alocadas.

 

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