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CARTAS AL DIRECTOR

Así no se acaba con la corrupción

Con las medidas que anuncia Rajoy para acabar con la corrupción (más fiscales, más inspectores tributarios y obligatoriedad de devolver lo robado) el mensaje que nos envía es: “Sabemos que ahí fuera hay muchos más corruptos”. Esta no es la manera de acabar con la corrupción política, sólo es una excusa para recuperar algunos votos en las próximas elecciones. Para acabar con la corrupción hay que sacar a los políticos de la gestión de los organismos públicos. Se necesitan políticos en el Congreso y en el Gobierno, nada más. ¿Quiénes se llevan el dinero de todos? Personas con cargos públicos que han sido colocados a dedo por un partido político. La corrupción comienza cuando se coloca como gestor a un político sin capacidades ni conocimientos para realizar la gestión de un organismo. La corrupción continúa cuando ese gestor enchufa a familiares y amigos. Y, por último, entre toda esta pandilla bien situada se llevan el dinero porque ese pedacito de Administración pública se ha convertido en su hacienda particular. Los que somos funcionarios de carrera somos testigos del enchufismo y vemos con claridad que las medidas preventivas no se tomarán porque eso significaría renunciar a su parte del pastel, cosa que por el momento ningún partido político está dispuesto a hacer.— Flor Fernández del Viso Torre.

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