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Para la realeza británica no hay nada como el hogar

El prínicipe Guillermo y Kate Middleton veranearán primero con el príncipe Carlos y después con Isabel II en Balmoral.

La reina Isabel II pasea sus perros por Balmoral. Ampliar foto
La reina Isabel II pasea sus perros por Balmoral.

Este verano no habrá viajes a lugares exóticos. La realeza británica se queda en el Reino Unido. Kate Middleton y el príncipe Guillermo, duques de Cambridge, han decidido pasar sus vacaciones de agosto en familia. Pese a su debilidad por Mustique, una isla privada en medio del Caribe a la que son adictos desde Mick Jagger a Jennifer Lopez pasando por los padres de la propia Kate, los duques han decidido que este verano tienen que dedicárselo a su hijo, el príncipe Jorge y por eso su plan es que el niño pase parte del verano con el "abuelo Carlos" y con la "bisabuela Isabel", es decir con el Príncipe de Gales y con la Reina Isabel II.

Según desveló ayer la revista Vanity Fair, el mes de agosto para la pareja más popular del Reino Unido arrancará en Escocia, concretamente en Birkhall, la residencia privada del príncipe heredero y su esposa Camilla, duques de Cornualles. La casa es parte de la propiedad del Castillo de Balmoral, donde a su vez veranea la reina. En Birkhall los duques de Cornualles pasaron su luna de miel, como ya lo hicieran sesenta años antes la Reina Isabel II y el Duque de Edimburgo. El príncipe de Gales apenas ha compartido momentos con su primer nieto, de ahí que su hijo Guillermo quiera ayudarle a recuperar el tiempo perdido. Tras pasar unos días en Birkhall los duques de Cambridge se mudarán al mismísimo castillo de Balmoral, donde la reina pasa sus vacaciones desde que subió al trono hace ahora 62 años.

Sin embargo, la habitual estancia de la reina en su castillo predilecto no comenzará hasta bien entrado el mes de agosto puesto que entre los meses de abril y julio la propiedad está abierta al público y el tráfico de turistas es incesante. Las visitas se suspenden el dos de agosto pero los responsables de seguridad necesitan al menos una semana más para revisar el castillo antes de permitir que la reina se aloje en él. Por eso sus vacaciones arrancan mañana en el Craigowan Lodge, una casa más modesta que también pertenece a Balmoral y que habitualmente se utiliza para alojar invitados. Es un palacete más rústico que el principal y al que la reina ya está acostumbrada: otros veranos también se ha alojado ahí temporalmente puesto que los ingresos que generan las visitas a su castillo no son nada desdeñables así que prefiere pasar unos días en la residencia de invitados a empezar sus vacaciones más tarde o a cortar la entrada de turistas antes.

La reina entrará en el castillo de Balmoral a mediados de agosto cuando se cierre su acceso a los turistas

Alrededor de 80.000 personas visitan los jardines y las salas principales del castillo todos los años, lo que supone una importante fuente de ingresos para la corona, que con la cantidad de gastos de mantenimiento que tiene consigue ayudar cuadrar cuentas. Mientras que el Palacio de Buckingham es propiedad del estado británico, ni el Castillo de Balmoral ni Sandrigham Estate, en Norfolk, lo son. Ambas residencias fueron adquiridas de forma privada por la familia real británica hace ya dos siglos.

Precisamente en Anmer Hall, un palacete que pertenece al Sandringham Estate, pasarán los duques de Cambridge la última parte de sus vacaciones. Kate Middleton lleva tiempo dedicada a redecorarlo para ponerlo a su gusto. La casa tiene pista de tenis y piscina, donde el pequeño Jorge podrá continuar con sus clases de natación, que arrancaron recientemente en el palacio de Buckingham. Y es que tiene que estar preparado para las paradisíacas aguas de Mustique que tanto le gustan a sus padres y adónde sin duda viajarán en próximas vacaciones.