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Revista de verano

El príncipe Jorge, el revulsivo monárquico

Las encuestas muestran que el hijo de los duques Cambridge ha mejorado la imagen de la familia

El Duque de Cambridge con su hijo. Ampliar foto
El Duque de Cambridge con su hijo. Wire /Press Association / Cordon Press

Hace casi un año, el 22 de julio de 2013, el mundo se paralizó para dar la bienvenida a un bebé que está llamado a ser algún día rey de Inglaterra. Luego sabríamos que sus padres eligieron para él un nombre al mismo tiempo regio y de lo más vulgar: Jorge. Eso es seguramente lo único en común que tiene con muchos británicos este bisnieto de la reina Isabel y tercero en la línea de sucesión al trono británico, por delante del que hasta entonces ocupaba ese lugar, su tío Enrique.

Durante el año que ha pasado desde entonces, Guillermo y Catalina, los padres de la criatura, han intentado siempre dar también una imagen de normalidad, de ser una familia más, en línea con la política de modernidad adoptada por los Windsor a través de sus asesores después de que en los años 80 y 90 la monarquía británica rozara la catástrofe en los tumultuosos tiempos de la tormentosa relación entre Carlos de Inglaterra de Gales y Diana de Gales.

El pequeño príncipe, bisnieto de Isabel II, celebra el día 22 su primer año de vida

Una normalidad que se refleja en una imagen, la elegida por la revista Vanity Fair para celebrar el primer año del príncipe Jorge. La imagen de una pareja todavía enamorada, embelesados ambos con su bebé. Una imagen, dicen, convenientemente retocada con Photoshop para disimular una pizca la galopante calvicie de Guillermo, que en ese aspecto no puede negar que es hijo de su padre. La revista ha negado esas acusaciones.

Obviamente, el mundo no se paralizó con la llegada del primer hijo de los duques de Cambridge, pero durante semanas los medios británicos y de muchos otros países estuvieron acampados frente a las puertas de la Lindo Wing, en el Saint Mary's Hospital en Paddington, en el centro de Londres, a la espera de noticias sobre el nacimiento. “A toro pasado, he llegado a la conclusión de que la cobertura fue excesiva”, ha reconocido hace unos días Nicolas Witchell, corresponsal real de la BBC. “Era un absurdo la cantidad de cadenas de televisión, muchas de ellas de América, produciendo en serie lo que en muchos casos era un completo sinsentido durante días y días”, acepta Witchell.

“Seguiremos ofreciéndoles muchísimas más cosas hoy desde aquí [el hospital donde dio a luz Kate Middleton], pero ninguna de ellas será noticia porque la noticia vendrá del palacio de Buckingham”, se sinceró en un momento dado Simon McCoy, uno de los reporteros de la BBC que más horas pasó en aquellos días frente a la Lindo Wing en Paddington.

En el Reino Unido se especula conq ue Kate anunciará que está embarazada

Un año después no se puede decir que la expectación sea la misma, pero hay de nuevo una cierta fiebre principesca a medida que se acerca el feliz primer cumpleaños del príncipe Jorge, como lo demuestra el hecho mismo de que Vanity Fair le dedique su portada o de que la otrora llamada prensa de calidad sienta la necesidad de informar a sus lectores de que el príncipe Jorge Alejandro Luis cumplirá un año el martes que viene.

Las páginas de Internet especializadas en regalos personalizados para bebés de un año —sí, sí, existen páginas así— nos explican que el príncipe Jorge debe haberse pasado unos 232 días durmiendo desde que nació, gastado 2.735 pañales, eructado 4.092 veces y bebido 2.901 litros de leche. Ese último dato echa por los suelos la credibilidad de todos los anteriores porque es imposible que un bebé o incluso un adulto pueda haber bebido casi ocho litros de leche al día durante un año. Obviamente se trata de un error al convertir a litros las 10.230 onzas de leche que la página web cree que puede haber ingerido el bebé real.

Pero lo que de verdad está poniendo al rojo vivo las redacciones son los crecientes rumores de que Catalina vuelve a estar embarazada y que la noticia podría anunciarse coincidiendo con el cumpleaños de Jorge. Los rumores los ha acabado de disparar una tal Jessica Hay, que compartió dormitorio con la ahora nuera del príncipe de Gales cuando ambas estudiaban en el Marlborough College.

El viaje a Australia y Nueva Zelanda ha sido el punto álgido en la vida del bebé

Aunque hace años que las antiguas amigas no se tratan, Jessica pasa por haber anunciado con éxito el primer embarazo de los duques de Cambridge y ha dicho ahora en la revista New Idea que “en el círculo íntimo de Kate están frenéticos con la noticia de que ella está preñada”. “Sé de varios amigos actuales de ellos que dicen que creen que va a haber un anuncio oficial en semanas”, asegura.

Los rumores se han disparado de tal manera que dos casas de apuestas, Ladbrokes y Coral, han decidido no aceptar más apuestas sobre el tema. No ha sido el caso de William Hill, que cree que la información se basa en “una fuente muy dudosa" y sigue aceptando pronósticos.

Como ocurre con la astrología, siempre capaz de encontrar explicaciones planetarias a lo que ya ha ocurrido, una vez desatados los rumores de estado de buena esperanza, algunos empiezan a ver síntomas de preñez por todas partes. Por ejemplo, el día que la pareja se acercó a ver el paso del Tour de Francia por tierras británicas, Kate vestía un chaquetón verde cerrado hasta el cuello a pesar de que era un día caluroso y parecía querer taparse la barriga con la mano. Otro dato: se está cambiando a menudo de peinado, como intentando disimular los cambios que la preñez provoca en su cara, dicen.

La fiebre por el cumpleaños se refleja en las web de regalos infantiles

El propio Guillermo ha dado cierta credibilidad a las especulaciones. En su larga estancia en abril pasado en Nueva Zelanda y Australia, el príncipe hizo un ambiguo comentario al recibir un regalo para Jorge: “Quizás tengas que hacer otro pronto”, le dijo a la niña que se lo había entregado. Una admisión, quizás, de que la pareja estaba ya entonces buscando el segundo.

Ese viaje a Australia y Nueva Zelanda ha sido el punto álgido del primer año de vida del príncipe y de sus padres. Jorge se convirtió en el foco de atención de todos los objetivos. El niño bien en brazos de su madre o de su padre ocupó portadas de medio mundo un día sí y otro también. Fue el único en hacer sombra a su madre que desde que hace tres años se convirtió en la esposa del heredero del heredero al trono, es el rostro más buscado por los medios de comunicación. Todo lo que hace se convierte en noticia por pequeño que sea el asunto. Hasta ese viaje, el niño apenas había sido mostrado: tan solo una foto a las puertas del hospital en el que nació, otra a las pocas semanas captada por su abuelo y la oficial de su bautismo con la reina, el príncipe de Gales y su padre, el principe Guillermo.

El bebé en Australia y Nueva Zelanda durante tres semanas se convirtió en el centro de atención y, junto a los duques de Cambridge, simbolizó más que nunca el futuro de la monarquía británica. Quizás por eso las encuestas reflejan hoy que el republicanismo está de caída en Australia, donde solo el 22% está absolutamente a favor de la República, frente al 39% en el año 2000. Algo de eso se debe a la presencia de un bebé de casi un año llamado Jorge.