Falta de sensibilidad
En un newsletter remitido por una corporación dedicada a la venta de muebles, se incluyen unos marcos de fotos y junto a ellos se puede leer: “Usa el más pequeño para la suegra”. En nombre de los cientos de miles de suegras que cada mañana, pese a la edad y a sus achaques, se levantan a las siete de la mañana para atender a sus nietos, ayudan económicamente a sus hijos ante la grave crisis económica —y hasta los han acogido de nuevo en su hogar—, han perdido sus casas por avalar a sus familiares en préstamos hipotecarios de imposible devolución, y cientos de sacrificios más que cada individualidad nos podría explicar, les afeo su comentario y les ruego que lo supriman del anuncio. Lamento su falta de sensibilidad ante un grupo extensísimo de mujeres que, de buen seguro, se encuentran entre sus clientes. Además, invito a todos los lectores a que en ningún caso compren artículos que llevan asociada una publicidad tan negativa y, por si fuera poco, tan abiertamente machista.— Esperanza Porta Vicente.


























































