La banca gana
Que la banca gane es el primer requisito para que un casino siga funcionando, siempre manteniendo la percepción de que sus clientes también pueden ganar. De hecho, hay que permitir de vez en cuando que alguien lo haga para que el negocio siga rodando. Se están publicando estos días los resultados de los diferentes bancos y las ganancias de todos ellos se cuentan por cientos de millones. No está nada mal teniendo en cuenta que todos los demás estamos en crisis, aunque habría que preguntar qué opinión les merecen estos resultados a los empleados y a los despedidos de esos bancos. La cuestión es que en crisis, en recesión, en crecimiento o en expansión la banca siempre gana. Es la esencia de este sistema global que ha convertido la economía en un gran casino. Un casino, por cierto, con derecho de admisión. La clientela es muy selecta y no basta con llevar corbata.
Corporaciones, multinacionales y empresas que juegan con los puestos de trabajo de sus empleados; gobiernos que apuestan con los derechos laborales. Salarios, puestos de trabajo, retribuciones, derechos y vidas utilizados como fichas. Y al final, lo esperable. Hacer creer que alguien gana, cuando en realidad todos perdemos, con la finalidad de que sigan ganando los de siempre. Aunque para ello haya que trucar la ruleta.— Sebastian Fernández Izquierdo.


























































