Gracias, Concha

Por Belén de la Banda.
Ese día charlamos mucho sobre la situación de las mujeres en el trabajo, también de las periodistas amigas que habíamos conocido desde finales de los años 80, cuando coincidimos en la SER. Era un tema que le preocupaba personalmente. Pocas semanas más tarde, Concha había leído y estudiado a fondo el informe y nos acompañaba en la rueda de prensa. Prestó su voz y su credibilidad a los testimonios de las mujeres afectadas, y acompañada por otras compañeras periodistas, convirtió esa presentación en un éxito. El informe tuvo mucha repercusión. Y es sólo un ejemplo de cómo una persona con proyección pública y capacidad de comunicación puede convertir un problema en una oportunidad cuando hablamos de lucha contra la pobreza y la injusticia.
Concha es muy conocida y querida, con justicia, por su impecable trayectoria en los medios. Pero su trabajo ha ido más allá, muchas veces de forma silenciosa y nada visible. Nuestro agradecimiento es grande, porque ha sido desde hace años una buena aliada en nuestra lucha contra la injusticia y la pobreza. Nos ha escuchado y apoyado siempre, manteniendo su criterio periodístico, su independencia y su profesionalidad, y ayudándonos a hacer las cosas mejor, y a que nos salieran mejor.
Ayer fue una tarde muy triste para mis compañeras y compañeros. Pero conservamos y conservaremos de ella el espíritu y la energía positiva que tantas veces nos ha regalado. Y la esperanza de que seguiremos avanzando en todas esas causas para las que hemos contado con su apoyo.


























































