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A Helen Mirren le sienta bien la corona

La actriz vuelve a encarnar a Isabel II, esta vez en el teatro. Se declara una mujer libre a quien no le importa desnudarse a los 65 años y admite que se casó por dinero

Helen Mirren, interpretando a Isabel II en un teatro de Londres.
Helen Mirren, interpretando a Isabel II en un teatro de Londres. GETTY

Especializarse en reinas no es muy común. Pero ahí está la actriz Helen Mirren, poniéndose la corona por segunda vez en cinco años para interpretar a la reina Isabel II de Inglaterra. Hace tres semanas que los londinenses llenan uno de los teatros del West End para ver a esta actriz de 65 años protagonizar la obra The Audience, aunque la fecha del estreno oficial fue el martes, cuando la prensa acudió a dar su veredicto y por unanimidad, según las críticas publicadas ayer, Mirren ha vuelto a superar la prueba con sobresaliente. La primera vez, como protagonista de la película La Reina, en la que se retrataba la crisis que provocó la muerte de Lady Di, Mirren consiguió un Oscar. Y aunque parece que tuvo dudas en volver a lucir la corona de la misma reina por segunda vez (a lo largo de su carrera ha interpretado a otras cuatro), sus ganas de volver al teatro la han llevado a repetir.

No debería extrañar. Fue sobre los escenarios de la Royale Shakespeare Company donde se forjó su carrera y aunque a sus 65 años ya no puede presumir de sex-symbol, Mirren fue una de las mujeres más deseadas de la farándula británica, entre otras cosas porque nunca tuvo problemas para desnudarse sobre un escenario y eso es algo que todo británico madurito recuerda. Es muy posible que ese mismo público también recuerde una entrevista que hoy está considerada como uno de los grandes momentos del machismo televisado y que pondría los pelos de punta a cualquier persona cabal: el periodista británico Michael Parkinson la entrevistaba en horario de máxima audiencia y le decía cosas como: “¿Crees que tu equipamiento (por sus pechos) te han ayudado en tu carrera para ser una actriz entre comillas seria?”. Corría el año 1975 y Helen Mirren ya era considerada una de las mejores intérpretes de su país pero a algunos reporteros pleistocénicos su talento no les bastaba y tenían que buscar justificación en sus atributos sexuales, una costumbre que el tiempo ha borrado de la prensa considerada seria aunque sigue siendo parte del adn del universo tabloide.

No tiene pelos en la lengua ni candados en las cremalleras así que si a su edad le piden desnudarse lo hace sin darle importancia. Claro que ya no es tan tímida como en aquella infausta entrevista y ahora corta en seco a los periodistas y directamente les dice que preguntarle esas cosas “es una estupidez”. La última vez que se desnudó fue en la revista Bust hace dos años porque se lo pidió un buen fotógrafo y no le pareció mal. “A medida que envejeces desnudarte se vuelve más fácil. Importa más el papel que lo que pueda pensar el público” dijo entonces. No son muchas las estrellas que además se atreven con declaraciones como ésta: “Me gusta el arte de la sexualidad. Me encanta Lady Gaga y su interpretación de la sexualidad. Lo misterioso, lo artístico, lo sutilmente perverso. Todo eso me interesa”.

No ha tenido hijos y defiende a capa y espada esa decisión: “Siempre quise tener libertad” ha declarado en múltiples ocasiones. A lo largo de su vida ha tenido parejas varias pero desde 1987 comparte vida con el productor Taylor Hackford, con quien no se casó hasta diez años más tarde. Y no lo hizo por amor sino, según dijo en una entrevista, “por motivos económicos” algo que muchas parejas de hoy admiten –se pagan menos impuestos- pero que dicho por un personaje público provocó sarpullidos. Sin embargo, al igual que Hitchcock y su esposa Alma Reville (Mirren la interpreta en el filme Hitchcock) parece que su relación es sólida y se sustenta en vínculos muy fuertes: “Creo que la gente le da demasiada importancia al sexo en el matrimonio pero lo que hace que las parejas se mantengan unidas son otras cosas como el equilibrio de poder”. Palabra de Helen Mirren.

 

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