Manipulación televisiva
Entre las pocas cosas que podemos agradecer al Gobierno de Zapatero se encuentra, sin duda, el habernos dejado una televisión pública, imparcial, objetiva y honesta. No soy tan ingenuo como para creer que esta imparcialidad fuese absoluta, simplemente la libertad de opinión de los redactores quedaba equilibrada por los mecanismos de control del Consejo de Administración. Desgraciadamente, ha durado muy poco.
El Partido Popular ha irrumpido violentamente en el medio, primero modificando las normas para la designación de sus máximos responsables, después conformando un Consejo de Administración totalmente afín a sus necesidades propagandísticas y finalmente cesando o desplazando a los profesionales más comprometidos de la casa. Aunque intenten que esta instrumentalización no se note demasiado, conservando a algunos presentadores y editores de telediarios o manteniendo una cierta continuidad de estilo, lo cierto es que a veces se les ve el plumero. Una muestra de ello: Telediario de la noche del domingo 16 de septiembre. Informan que el líder popular y presidente de la Xunta gallega, Alberto Núñez Feijóo, se encuentra en Argentina en campaña preelectoral. Emiten un corte de un discurso suyo en el que afirma que el PP gallego no pide la independencia de Galicia, “como otros”. A continuación, y sin que medie nada entre las dos, la siguiente noticia es la detención en Galicia por las fuerzas de seguridad de unos “independentistas violentos”.
Sabemos que el PP necesita volver a obtener mayoría absoluta en Galicia y, que para ello, más que quitarle votos al PSG, necesita “robarle” restos al PNG para obtener los escaños marginales que aseguren la mayoría. Pero, por favor, no nos tomen por tontos. Lo único que van a conseguir es que dejemos de ver los telediarios.— Juan Sebastián Milanés.


























































