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CARTAS AL DIRECTOR

Ha muerto Luis Moreno Mansilla

Ha muerto igual que su abuelo Luis, el oculista, entre cuyos aparatos ópticos creció Luis, el arquitecto. Su abuelo murió “como a todos nos gustaría morir, de improviso, mientras dormía”, escribió al dedicarle su tesis Apuntes de viaje al corazón del tiempo.

Luis Moreno Mansilla es ahora uno de esos fantasmas con los que se citaba en las ruinas italianas que tanto amó. Pasea ya con Lewerenz, con Soane, con Kahn, con Asplund, con Le Corbusier, con Enric Miralles, dibujando los paisajes siempre iguales pero siempre distintos de la memoria.

No está aquí, y por eso le encontraremos por los caminos de ida y vuelta que unen las cosas y las ideas, esos caminos que nos enseñaba a recorrer. Luis era nuestro oculista, y entre los aparatos ópticos que inventaba crecimos nosotros.

Ver, vivir y beber no volverán a ser lo mismo.— Juan García Millán. Arquitecto.

 

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