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Liam Neeson, éxito en la pantalla e infortunio en el amor

El actor admite que la pérdida de su mujer le hizo mejor como profesional

Liam Neeson.
Liam Neeson. CORDON PRESS

Neeson acaba de concluir en Estambul y París el rodaje de Taken 2, que como dice apela al niño que lleva dentro. “Tras el éxito de Taken me siguieron mandando estos guiones de acción y mientras las rodillas me sostengan y los hombros aguanten aquí me tienes”, concluye con honestidad de gran actor.

Liam Neeson cumple 60 años y su impresionante presencia no muestra signos deterioro. Al contrario, su amplitud de hombros, la masculinidad de sus rasgos y sus 1,93 metros de altura, muy por encima de lo normal en una industria llena de hombres bajos, imponen tanto como siempre. Más aún porque vienen acompañados por la carrera de un ganador, convertido en los últimos años en la estrella de películas acción que no fue en su juventud.

Desde su colaboración en Taken, Neeson es el Midas de la taquilla, triunfando con filmes como Furia de titanes, El equipo, UnknownInfierno blanco, su último estreno. Su éxito data de 2009, el mismo año en que perdió a su esposa Natasha Richardson en un accidente de esquí.

A Neeson no le gusta hablar del tema aunque no niega que la experiencia la volcó en su carrera, que este año cuenta con cuatro estrenos incluido su paso por la nueva entrega de Batman, the dark knight rises, y le hizo mejorar. “Como actor uno siempre saca algo de sus propias experiencias”, admite.

Se cuenta que Neeson mantuvo una relación con Laura Brent tras la muerte de su esposa.También circulan informaciones de que Neeson está saliendo con la publicista Freya St. Johnston. Sin embargo, el actor aseguró estos días a la prensa que su “fecha de caducidad” ha expirado y que sus planes para celebrar la llegada de los 60 se limitan a sus hijos Michael Richard Antonio y Daniel Jack, de 16 y 15 años respectivamente. “Nunca he sido bueno con los cumpleaños. No tengo nada planeado. Para mi, la familia es lo primero”, reconoce.

Neeson llegó al cine de rebote. Y más tarde que de costumbre. Quiso ser boxeador y lo fue de forma amateur hasta que cayó KO en una ocasión y lo dejó. También quiso ser profesor. Lo de la interpretación fue algo casual. Incluso su salto a la fama no llegó hasta 1993. Llevaba años trabajando en el cine, en películas como Excalibur, Dark man o Husbands & wives pero fue La lista de Schindler el título que le puso en el mapa y le consiguió la candidatura al Oscar.

Para entonces su lista de amores era tan extensa como conocida. Neeson compartió la vida de Helen Mirren cuatro años tras conocerla en Excalibur. También convivió con Julia Roberts otros dos años al coincidir en Satisfaction y entre su lista de amantes se cuentan nombres como Brooke Shields, Jennifer Grey o Barbra Streisand. Con Natasha Richardson, la hija de Vanessa Redgrave y Tony Richardson, fue conocerla en la obra de Broadway Anna Christie y amarla. Volvieran a coincidir en 1994 en el rodaje de Nell y ese mismo año contrajeron matrimonio.

Un enlace que, contra todos los pronósticos, demostró su solidez incluso en los tribunales, ganando un caso de difamación contra la prensa que hablaba de sus problemas maritales. Su relación duró hasta la muerte de la actriz tras un desafortunado accidente de esquí en las pistas de Mont Tremblant, en Quebec, mientras Neeson, filmaba Chloe en Toronto.

Neeson estuvo junto a sus dos hijos, su suegra y su cuñada Joely Richardson cuando dos días después del accidente la familia decidió desconectar a la actriz de las máquinas que la mantenían con vida. Si ver la muerte tan cerca le ha cambiado se lo calla. Neeson asegura que lo único que ha aprendido en estos años es “la importancia de la familia y los amigos”.

El actor es rápido a la hora de confesar sus temores. Entre ellos un tremendo miedo a las alturas. “Mis hijos saben desde muy pequeños que no seré yo quien les acompañe a la montaña rusa”, recuerda.

Con más humor habla también de su miedo a las arañas capaz de tumbarle “en el suelo del susto” y su otro temor, bastante más merecido es el que siente por las motos. “Me retiré de ellas por completo”, asegura tras ese accidente de moto que en 2000 le fracturó la pelvis. Me prometí que nunca volvería a poner mi culo en una de esas. Ni tan siquiera una Vespa”,  añade divertido renegando de sus años locos.

Neeson acaba de concluir en Estambul y París el rodaje de Taken 2, que como dice apela al niño que lleva dentro. “Tras el éxito de Taken me siguieron mandando estos guiones de acción y mientras las rodillas me sostengan y los hombros aguanten aquí me tienes”, concluye con honestidad de gran actor.