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"Amaiur no es normal si está ETA"

Gallardón niega toda negociación y ve solo soluciones individuales de presos

El alcalde de Madrid y candidato del PP por Madrid al Congreso, Alberto Ruiz Gallardón, tiene muy claro que mientras exista ETA, Amaiur no es "una organización política normal" porque, en su opinión, la existencia de la banda terrorista "contamina" a la coalición abertzale.

Gallardón lo puso así de manifiesto ayer, durante un encuentro con periodistas en San Sebastián, en el que ha estado acompañado del secretario general del PP vasco, Iñaki Oyarzabal, el presidente de los populares de Gipuzkoa, Borja Sémper, el candidato del PP al Congreso por Gipuzkoa, José Eugenio Azpíroz, y la candidata al Senado, Asun Guerra.

Gallardón, que siempre ha seguido muy de cerca la evolución política del País Vasco, confía en que el nuevo escenario abierto a partir de la llegada de la paz, "evolucione en la dirección de la desaparición definitiva de ETA". Eso sí, subrayó que en ningún caso su partido, el PP, negociará con ETA, ya que "no es un interlocutor político". En ese sentido, adelantó que el PP "gobernará y adoptará todas las decisiones que sean convenientes y necesarias, pero juzgará las situaciones individualmente y no tendrá un interlocutor colectivo a quien no reconocemos ninguna capacidad de representación individual que en estos momentos esté vigente", en relación a la situación de los presos etarras.

Pero el alcalde de Madrid hizo una especial incidencia en los asuntos económicos, partiendo de la base de que en estas elecciones "no está en juego si gana un partido u otro, si sigue gobernando la izquierda o entra a gobernar el centro político de la mano del PP", sino "si nuestro país es capaz o no de levantarse de la crisis económica más importante desde que tenemos la democracia y la que más riesgos ha introducido en nuestro sistema económico", indicó.

En opinión de Gallardón, España "tiene que estar en ese grupo de países y no puede de ninguna de las formas descolgarse del mismo, porque si lo hiciera no perderíamos una legislatura, sino más de una década".

Con todo, a Gallardón no le cabe ninguna duda de que "la misión histórica" del PP después del 20-N es la de "convocar a toda la sociedad", entre los que ha citado a los agentes sociales y económicos para lograr salir de la crisis, al tiempo que ha reclamado una "mayoría suficiente" y así "poder adoptar decisiones y que las políticas se van a adoptar sin quiebras ni vaivenes durante toda la legislatura. Desde esa mayoría, tendremos la obligación de convocar al resto de las fuerzas políticas para los grandes acuerdos, pactos que estabilicen la situación, que necesitamos para que este país no solamente supere la crisis económica, sino que esté en condiciones cuando estalle otra no tengamos las debilidades estructurales de ahora", destacó. A modo de previsión, Gallardón adelantó que el futuro Gobierno se apoyará en las comunidades que tradicionalmente han sido "referentes del crecimiento económico en España" como Euskadi, Cataluña y Madrid.