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Miles de personas acuden al acto del Camino Neocatecumenal en Cibeles

Kiko Argüello dirige la celebración con la lectura de escrituras católicas y canciones creadas por él

La plaza de Cibeles vuelve a ser escenario de un acto religioso. Tras la visita del Papa, decenas de miles de fieles del movimiento neoconservador del Camino Neocatecumenal han llenado el paseo de Prado y las calles Alcalá y Gran Vía para escuchar a su líder, Kiko Argüello. A las cinco de la tarde comenzaba el acto, presidido por el cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, con una extensa mención a todos los países presentes. Hasta 40 minutos ha dedicado Argüello a mentar los cinco continentes. Los más numerosos, los italianos, le han aclamado al oírle.

Durante su discurso, Argüello ha destacado que su nuevo reto es llevar el catolicismo a Asia. "Está por evangelizar Asia y vamos a empezar por preparar 20.000 sacerdotes para China. Y no estoy loco", ha dicho.

Ante la multitud, el líder del movimiento neocatecumenal ha criticado el individualismo. "En la sociedad actual sólo vivimos para nosotros mismos", ha señalado.

Elvira y Fernando, un matrimonio de Barcelona, han participado esta semana en la Jornada Mundial de la Juventud y continúan hoy con el encuentro de los "caminantes", como se autodenominan los seguidores de esta rama religiosa. "Ya hemos acabado el camino, dejamos de estar guiados por los catequistas", es decir, el matrimonio ha alcanzado la madurez en el Camino Neocatecumenal. Su parroquia, la de Santa Joaquina de Luna de Barcelona, ha acogido a 6.000 peregrinos para la visita del Papa. Elvira explica que las canciones El apocalipsis o Una gran fe vestida de sol que ha interpretado Argüello durante la celebración "sinfónico-catequética" son fragmentos de las escrituras a las que él añade la melodía. Los seguidores de la secta creada por Argüello le acompañan con guitarras, timbales e incluso, castañuelas. Llevan varios días acompañando al Papa por el centro de Madrid y Cuatro Vientos y hoy han venido al acto del Camino con sus esterillas y otros enseres para descansar durante la espera. Los bomberos han refrescado a los asistentes que aguantan apretujados entre la suciedad del suelo, lleno de botellas y desperdicios.

Cuando finalice el acto, muchos de estos 'kikos', como se les conoce por el nombre del creador del movimiento, se ordenarán en la vida religiosa. "De aquí saldrán peregrinos, misioneros, curas y también parejas", comenta un joven de 17 años que busca a la chica de la que se ha enamorado durante su estancia en Madrid esta última semana. Pablo Castellón, ha venido con sus cuatro hermanos y con sus padres. Cada uno tenía que pagar 440 euros para sufragar el viaje y la estancia en la ciudad durante la visita del Benedicto XVI. Como no tenían medios, los cinco hermanos han "trabajado todo el mes de julio en una heladería". Son parte de los 30.000 jóvenes españoles, según Argüello, captados por el Camino Neocatecumenal.