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La cumbre catalana contra la crisis acaba sin acuerdos concretos

Las medidas propuestas por el Gobierno de CiU no convencen a la izquierda y solo logran apoyos del PP y la patronal

La cumbre catalana contra la crisis, que hoy ha reunido al Gobierno de CiU, partidos, sindicatos y patronal ha terminado sin acuerdos concretos y con un documento que recoge las conclusiones del Gobierno pero que no convence a la oposición. Estas conclusiones emplazan al Gobierno a poner en marcha medidas ya previstas, comoun plan de simplificación de la administración, la mejora de la formación continuada de los trabajadores, un modelo más descentralizado de las infraestructuras, una rebaja de las cargas fiscales para las pequeñas y medianas empresas y medidas para paliar los efectos de la crisis en los sectores más vulnerables.

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha calificado como "muy positiva" la reunión y ha defendido el carácter de los acuerdos pese a las escasas concreciones. Mas ha asegurado que la cumbre ha creado un clima "extraordinariamente positivo" pese a que no todas las medidas se han aprobado por unanimidad.

El primer partido de la oposición, el PSC, ha dicho que si no se han podido alcanzar acuerdos de mayor magnitud es porque "el gobierno no ha preparado la reunión con tiempo suficiente", en palabras de Joaquim Nadal, jefe de filas de los socialistas catalanes en el Parlament. Nadal ha recordado que su partido "discrepa profundamente" de los recortes sociales "indiscriminados" de CiU. "La cumbre se nos ha quedado pequeña", ha dicho Nadal desmarcándose de la euforia del presidente Mas.

Los sindicatos y los partidos de la izquierda se han mostrado especialmente críticos con la voluntad del Gobierno de CiU y de la patronal, además del PP, de reducir la carga impositiva de las empresas. El líder de Iniciativa, Joan Herrera, ha asegurado que la reunión ha sido "una ducha neoliberal" y se ha desmarcado del documento. Junto a Joan Puigcercós, de ERC, ha asegurado que no puede hablarse de "acuerdos" sino de "conclusiones del Gobierno".

El resultado de la reunión es muy parecido al documento de mínimos que el Gobierno envió anoche a los partidos ya sin las medidas más polémicas propuestas por la izquierda. Los partidos de la izquierda se han atribuido el éxito de haber introducido un punto, el sexto, que llama aumentar el apoyo a los sectores más castigados por la crisis.

Mas ha comparecido al término de la reunión en los jardines del palacio de Pedralbes, donde se ha desarrollado la cumbre. La puesta en escena ha sido muy cuidadosa para realzar la figura presidencial de Mas. La oposición, en cambio, se ha tenido que conformar compareciendo en una sala anexa del palacio de Pedralbes sin apenas espacio para los numerosos periodistas que han cubierto la cumbre.

Advertencia de Salvador Alemany

"Muchos países ya no están en crisis, debemos recoger su estela y eso no se podrá hacer con medidas de corto alcance". Ésta ha sido la advertencia que ha lanzado por la mañana Salvador Alemany, que dirige el Consejo Asesor para la Recuperación Económica y el Crecimiento (CAREC), minutos antes del inicio de la cumbre anticrisis que ha convocado la Generalitat con los partidos y los agentes sociales para buscar soluciones a la crisis. "Lo importante es el país no la cumbre", ha dicho Alemany. Dos horas antes, Andreu Mas-Colell, consejero de Economía de la Generalitat, ya auguraba un "pacto de mínimos" para esta cumbre.

Ni contrato único, ni copago en sanidad, educación y justicia, ni replantear el contrato vitalicio de los funcionarios. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, huyó ayer de las propuestas más liberales de sus asesores económicos del CAREC y confeccionó un documento de mínimos para salvar la cumbre anticrisis.

El documento que Artur Mas ha presentado a los grupos de la oposición y a los agentes sociales, de nueve páginas, se estructura en cinco medidas, cuatro propuestas para el consejo asesor de Salvador Alemany y un mandato al Parlament para que analice y prepare el pacto fiscal para el próximo 31 de octubre. ICV-EUiA ha recibido el documento del Ejecutivo catalán sobre la cumbre este mismo viernes tras una queja de su líder parlamentario, Joan Herrera, a través de la red social Twitter. "Leo en el periódico que el Gobierno envió ayer por la noche los papeles de la cumbre. Faltan tres horas y en ICV no hemos recibido nada", se ha quejado por la mañana el ecosocialista en un comentario de su Twitter.

La primera propuesta se basa en la reiterada intención de simplificar la Administración catalana, una medida que el tripartito anunció en su último plan de austeridad, pero que no llegó a aplicar. La segunda medida es un guiño a los agentes sociales y consiste en integrar y reformar la formación profesional para acercarla al mercado laboral y garantizar el aprendizaje de lenguas extranjeras. En tercer lugar, Mas ofrece acordar un paquete de infraestructuras cuyo desarrollo debe ser prioritario, como el corredor mediterráneo, la conexión de los puertos de Barcelona y Tarragona con la frontera francesa, y la ejecución del Plan de Cercanías 2009-2015. El Gobierno pide apoyo, además, para impulsar el nuevo modelo de gestión aeroportuaria que los empresarios catalanes demandaron hace cuatro años.

El conjunto de medidas fiscales que propone Mas va dirigido sobre todo a las empresas e incide principalmente en los impuestos de sociedades -se amplía el importe máximo de facturación que da derecho al tipo reducido y se exime de tributar a las empresas que reinviertan beneficios-, el IRPF para autónomos y el IVA -se pide que las empresas lo abonen a la Administración a medida que lo vayan cobrando, y no antes-. La última medida es un programa para crear empleo a corto plazo que beneficiará a unos 10.000 parados, aunque también se proponen planes para mayores de 50 años.

Mas encargará a sus asesores cuatro nuevos informes sobre financiación para el sector privado, el diseño de un modelo "flexible" para las pequeñas y medianas empresas, la consecución de una política industrial más vinculada a las universidades y la innovación, medidas para fomentar el "espíritu emprendedor" y líneas estratégicas para la política energética.

El documento que Mas culmina con el que fue uno de los ejes de su programa electoral y que también recogía el informe del consejo asesor: el pacto fiscal. El Ejecutivo catalán propondrá trasladar un mandato al Parlament para que una comisión consensúe, antes del 31 de octubre, el "alcance, las competencias y el objetivo" de un nuevo modelo de financiación que permita "recaudar, gestionar, inspeccionar y liquidar" los impuestos en Cataluña y que sea equiparable al concierto económico. La propuesta contará con el apoyo de ERC, ICV-EUiA y Solidaritat, pero provocará el rechazo del PP y Ciutadans. La incognita será la postura del PSC.