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El príncipe Felipe preside el funeral por los militares muertos

Uno de los heridos en la explosión ha acompañado a los familiares de los cinco fallecidos.- Zapatero y Chacón han asistido a las exequias en la base madrileña de El Goloso

Cinco muertos y tres heridos en una práctica con explosivos en Madrid.
Cinco muertos y tres heridos en una práctica con explosivos en Madrid. EL PAÍS

El príncipe Felipe presidió ayer por la mañana los funerales por los cinco militares fallecidos en la explosión accidental del pasado jueves en la Academia de Ingenieros de Hoyo de Manzanares (Madrid). A las exequias, que se celebraron en la base de la Brigada Acorazada Guadarrama XII del Ejército de Tierra, con sede en El Goloso, donde estaban destinados tres de los fallecidos, también asistieron el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la ministra de Defensa, Carme Chacón, la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón y miembros de la cúpula militar. Esperanza Aguirre no pudo acudir por estar aún convalenciente de su operación y asistió en su lugar el vicepresidente de la comunidad madrileña, Ignacio González. Tampoco estuvo presente Mariano Rajoy, que no tenía ningún mitin previsto para ayer.

Muy emocionado, el Príncipe dio el pésame a los familiares de los fallecidos, dispuestos en dos filas frente a los cinco féretros. Sobre los ataúdes colocó las cruces al mérito militar y naval con distintivo amarillo, que luego recogieron las viudas de las víctimas junto a la bandera que los cubría. Estas condecoraciones se entregan a los militares fallecidos en un accidente en acto de servicio. Además, la ministra de Defensa declaró el pasado domingo como día de luto oficial en todas las bases, acuartelamientos y buques de las fuerzas armadas por lo que la bandera ondeaba a media asta en todas las instalaciones militares.

En el acto también quiso estar presente uno de los supervivientes de la explosión mortal, el único que resultó herido leve, el infante de Marina Herminio Alvarez Gómez, a quien el Príncipe también dedicó unas palabras de apoyo al inicio del acto. Los otros dos heridos continúan ingresados en estado grave.

Tras la ceremonia, Zapatero iniciará una gira por Qatar y Emiratos Arabes Unidos, que continuará hoy en Abu Dhabi. El miércoles visitará Túnez, en lo que será la primera visita de un jefe de Gobierno europeo desde la caída del dictador Zine el Abidine Ben Ali.

Prosigue la investigación

La explosión durante unas prácticas en desactivación de minas acabó el jueves por la mañana con la vida de los cinco militares. Otros tres compañeros resultaron heridos, dos de los cuales siguen ingresados en el hospital Gómez Ulla con carácter grave. El incidente se produjo en la zona conocida como El Palancar, un área dentro de la academia preparada para hacer prácticas de explosiones. Unos 16 militares habían iniciado un ejercicio para destruir varias minas anticarro, una munición aparentemente inerte. Esta práctica resulta habitual y se hace con artefactos desactivados y sin detonador, según fuentes del Ministerio de Defensa. En ese momento se produjo la deflagración, mientras se colocaban las cargas y antes de que los militares pudieran alejarse.

La Guardia Civil y el Ejército abrieron el jueves sendas investigaciones sobre lo ocurrido. El general de División, Ricardo Martínez Isidoro, afirmó en declaraciones a la cadena Cope que las prácticas de desactivación que estaban llevando a cabo los militares cuando estallaron las minas no era "una cuestión excesivamente complicada". También explicó que pudo deberse a la conexión del explosivo con el detonador y la corriente eléctrica que "destruye" a la gente que se encuentra alrededor.

Las minas anticarro contenían unos 40 kilos de explosivo, según fuentes próximas a la investigación. La deflagración destrozó a los cinco militares que se encontraban en las inmediaciones de la hondonada donde se apilaron las minas anticarro, mientras que los tres heridos -dos de ellos graves- estaban a unos 20 metros de distancia. Afortunadamente, la onda expansiva no alcanzó a otra pila de proyectiles de artillería y munición que estaba cerca.