Facebook y la realidad paralela
Todos los candidatos se esfuerzan con Facebook. Incluso Artur Mas, Joan Puigcercós y Albert Rivera se rascaron el bolsillo para pagar unas cañas a sus amigos en la red social, en esa costumbre que tienen los políticos de intentar acercarse al ciudadano También José Montilla, más sobrio, invitó a desayunar a unos seleccionados. La caña -y el cruasán- tiene precio: aguantar el bombardeo de información a la que los partidos someten a sus seguidores en la red social. Igual que siempre, con el mailing y los anuncios electorales, pero en versión 2.0. Es decir, que todos pueden meter baza, aunque nada tenga que ver con el tema.
Sirva como ejemplo el último comentario subido por el equipo de José Montilla: una foto de él con la presentadora de La Sexta Thais Villas, preparando una tortilla de patatas para un reportaje. Fue el jueves (el ajetreo de campaña no deja actualizar más a menudo) y generó 33 comentarios para todos los gustos. Empezó la forofa, siempre presente: "Presidente, estás en todo"; y su enemigo, el anti, que aprovecha cualquier ocasión para arrear: "No sirve ni para hacer una tortilla". Y aquí se crea la realidad paralela, con un tercero que mete baza en el debate: "Mas, el gran tortillero, traerá la joya nacional". La discusión está servida durante una treintena de comentarios. Y Montilla, ajeno a todo, continúa sonriendo en la foto mientras pela una patata.


























































