Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Fiestas provocativas y discursos incendiarios para protestar por la visita del Papa

Unas 1.000 personas, entre feministas, homosexuales y personas de colectivos alternativos, se reúnen en Barcelona

Las protestas por la visita del Papa han congregado a un millar de personas en el centro de Barcelona. La provocación ha sido la herramienta elegida por los manifestantes para expresar su rechazo. "Fuera los rosarios de nuestros ovarios" o "la virgen María también entendía" han gritado unas 200 feministas que, desde las once de la mañana, se han reunido en la plaza de Universidad. Las mujeres han expresado su rechazo a una iglesia que consideran "machista y patriarcal". "La iglesia nos llama brujas y pecadoras por decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra sexualidad", dijo una de las portavoces del encuentro, en el que participaron, sobre todo, mujeres lesbianas.

A la marcha feminista se han sumado otros colectivos alternativos, entre ellos miembros del sindicato CNT y otros grupos de signo anarquista. Juntos han avanzado, pasado el mediodía, desde la plaza hacia la confluencia de la Gran Via con el paseo de Gràcia, donde se ha instalado un pequeño escenario. Los Mossos d'Esquadra han permitido el avance de la marcha, que ha provocado el corte parcial de la Gran Vía. Los furgones de los antidisturbios se han situado en esa esquina con la intención de no permitir, en ningún caso, el avance del grupo hacia Pau Claris, por donde iba a circular el papamóvil de regreso a la sede del arzobispado. Ante unas 1.000 personas, la transexual Manuela Trasobares ha aparecido con ropa ceñida, un collar de perlas inmenso sobre el pecho y un gorro de lana de estilo ruso. En el show, Trasobares ha lanzado un discurso incendiario que ha molestado incluso a algunos de los presentes. Primero ha animado a "desconfiar de todas las instituciones" y confiar solo "en el pueblo, que ha quedado abandonado, traicionado y arruinado". La única solución, ha dicho, es la revolución social y la colectivización.

La fiesta, sin embargo, ha continuado en el mismo tono festivo, con una batucada, cuatro jóvenes disfrazados de ángeles con alas plateadas y música. Pocos minutos antes de que el Papa regresara al arzobispado, un grupo de unas 200 personas ha avanzado contra el cordón policial mientras sonaba, de fondo, el himno anarquista A las barricadas. El grupo ha estado a una sola calle del recorrido del Papa, pero no ha hecho ademán siquiera de intentar superar la fuerte barrera policial. Al paso del papamóvil, los manifestantes han lanzado gritos. Después, la policía ha reabierto el tráfico y algunos de los manifestantes han arremetido contra familias que regresaban del paseo con banderas vaticanas en la mano.