Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Fiscalía de Mauritania pide cadena perpetua para cuatro ejecutores del secuestro de los españoles

Los seis imputados acusados se declaran no culpables en el primer día del juicio celebrado en Nuakchot

La fiscalía de Nuakchot ha pedido cadena perpetua y trabajos forzados para Omar Ould Sidi Ahmed Ould Hamma, apodado Omar Saharaui, de 52 años, y tres de sus cómplices, según los asistentes al juicio que empezó hoy en la capital mauritana. El ministerio público mauritano considera a los cuatro responsables, junto con dos malienses en busca y captura, de la organización y ejecución por encargo del secuestro, el 29 de noviembre en Mauritania, de los voluntarios catalanes Albert Vilalta, Roque Pascual y Alicia Gámez.

Esta última fue liberada en marzo, pero los dos varones catalanes permanecen aún cautivos en el desierto del norte de Malí.

El tribunal penal de Nuakchot empezó a juzgar hoy a Omar Saharaui y a otros cinco cómplices -incluido un pastor de 75 años- presentes en la vista. El anciano es mauritano y los demás son malienses, argelino, y del Sáhara Occidental. Juzgó además en rebeldía a otros cinco presuntos terroristas incluido Mokhtar Belmokhtar.

Éste jefe argelino de una célula de Al Qaeda en el Magreb encargó el secuestro y mantiene en su poder a Vilalta y Pascual desde hace casi ocho meses.

La fiscalía de Nuakchot basó su acusación en las confesiones que Omar Saharaui hizo tras su detención, a finales de febrero, a la policía, pero éste ya dijo en su día ante el juez instructor que fueron arrancadas bajo tortura.

Durante el interrogatorio policial reconoció, al parecer, haber cobrado 15.000 euros por la operación en la que utilizó un todoterreno, con el que aún se desplazaba cuando fue apresado, y un teléfono vía satélite que le mantuvo en contacto con los que ordenaron el secuestro.

"Si hubiese dicho todo esto habría mentido", dijo hoy Omar Saharaui y se declaró inocente como todos los demás imputados Su principal abogado, Mohamed Mahmud Ould el Haj Baye, aseguró que las pruebas invocadas por la acusación no eran contundentes. Se preguntó además por qué la ex rehén Alicia Gámez no había acudido a Nuakchot para identificar a los supuestos secuestradores.

Las fechas en las que se celebra el juicio sorprenden en Mauritania porque han obligado a retrasar las vacaciones judiciales. Los reos islamistas de la cárcel central de Nuakchot, muchos de ellos en prisión preventiva desde hace años, se quejan además de que llevan mucho tiempo esperando a ser juzgados mientras que Omar Saharaui y sus compinches se han sentado en el banquillo cinco meses después de ser detenidos.