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Desnuda a los 65 años, ¿por qué no?

Helen Mirren posa en una bañera para promocionar su última película

Why not? (¿Por qué no?), sentenciaban incluso los medios británicos más conservadores sobre el posado en topless de Helen Mirren, a punto de cumplir los 65 años, en el último número de la revista New York Magazine. La desnudez de la veterana actriz, considerada todo un tesoro nacional en el Reino Unido, ha sido retratada por el fotógrafo Juergen Teller en una bañera antigua que pretende rememorar su último papel cinematográfico como la madame del primer burdel legalizado en Nevada.

Si hace dos años, unas favorecedoras imágenes de Mirren en bikini rojo que dieron la vuelta al mundo fueron producto del robo de un paparazi, ahora es ella misma quien se ha despojado voluntariamente de toda ropa en la sesión fotográfica para promocionar la película Love Ranch, que dirige su marido, el californiano Taylor Hackfrod (sobre todo conocido en España por la cinta Oficial y Caballero). "Sigo siendo la chica buena que quiere convertirse en la mala", ha declarado a la publicación estadounidense la inolvidable intérprete de La Reina, una cinta en la que encarnaba a Isabel II y que le procuró una retahíla de galardones, encabezados por el Oscar, el Globo de Oro y el Premio del Sindicato de Actores.

Si bien Helen Mirren, nacida Ilyena Vasilievna Mironov en Londres (julio 1945), de padre ruso y madre inglesa, lleva dos décadas instalada al otro lado del Atlántico, los cinéfilos de las islas siguen reivindicando su figura como un auténtico producto patrio. Por eso sentaron muy mal sus recientes declaraciones en el programa televisivo de David Letterman criticando sin ambages a la petrolera británica BP por el desastre ecológico resultante del vertido de crudo en el golfo de México. La prensa más inmovilista tildó su posición de antibritánica. Un sector del público británico tampoco acaba de entender que la misma actriz que se declarara arrepentida de haber aparecido desnuda en tantas películas (Age of consent, Calígula,...) y obras teatrales de juventud ahora se decida a promover el uso de la sexualidad "como una ventaja". Aunque ella haya puntualizado que lo que realmente rechaza es "la idea de las mujeres obedeciendo las formas sexualizadas creadas por los hombres".

En la entrevista que arropa el despliegue de fotos del New York Magazine, declara su admiración por las artistas más provocadoras, aquellas "mujeres valientes como la cantante Madonna o la actriz Scarlett Johansson, muy sexies y magníficas", al tiempo que elogia la nueva, sugerente y tan criticada imagen de Miley Cyrus (la encarnación de Hannah Montana) y, sobre todo, "el modo en que Lady Gaga ha elevado el pop a la categoría de arte en todas sus actuaciones".