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Un joven denuncia una brutal agresión de un 'antifascista' en el Metro

El agredido alega que recibió los golpes sin ninguna discusión previa.- La policía nacional revela que se conocían de un foro de discusión política en Internet

Un joven de 18 años, Aitor H. A., ha denunciado una brutal agresión en el Metro de Madrid, cuando viajaba el pasado 12 de marzo a la altura de la estación de Delicias. Según el agredido, fue golpeado en la cara sin ningún tipo de discusión previa, unos golpes que le obligaron a estar dos semanas de baja. Sin embargo, fuentes del Cuerpo Nacional de Policía han explicado que la pelea sí tuvo motivos ideológicos a pesar de que la víctima pretenda negar este extermo, y que ambos, agresor y agredido, se conocían de un foro en Internet en el que se discutía entre defensores del fascismo y antifascistas. "Eso no quita para que el el agresor haya cometido un delito por lo que ha hecho", aclara la portavoz policial.

En las imágenes recogidas por las cámaras de seguridad del metro y adelantadas por la agencia de noticias Europa Press se ve cómo el agresor pasa por delante del denunciante que, sentado, retira un poco las piernas para dejarle pasar. A continuación, el agresor tira su mochila en un rincón y propina una patada en la cara al agredido. Después, comienza a darle puñetazos y otra patada sin que la víctima pueda defenderse. La agresión termina cuando intervienen dos policías que estaban por casualidad en el vagón y le detienen.

Según los familiares del denunciante el agresor se identificó ante la policía como "antifascista", informa Europa Press, aunque los agentes matizan que no se identificó como tal, sino que simplemente dijo que la víctima era "un puto nazi". Los familiares de Aitor también aseguraron a la agencia informativa que mientras R. B. A. le golpeaba, repetía: "cuando veo a un fascista, le pego". El agredido, por su parte, ha dicho no presumir de ninguna ideología. "Nos hemos sentado al lado en la marquesina algunos días y nunca me dijo nada", ha declarado en su denuncia. Ambos suelen coincidir en el trayecto en el que ocurrieron los hechos. Después de 10 días en prisión preventiva y a pesar de que al agresor se le ha impuesto una orden de alejamiento, ambos siguen coincidiendo en el recorrido, algo insólito según la juez que ha ordenado el alejamiento.