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El PP salva a Bustos de ser reprobado como alcalde de Sabadell

El pleno extraordinario ha abordado las supuestas irregularidades en la adjudicación de pisos a jubilados

Por 13 votos a 12, gracias a la abstención del PP, se salvó ayer el alcalde de Sabadell, Manuel Bustos, de ser reprobado en un pleno municipal con un único punto en la orden del día: las supuestas irregularidades en la adjudicación de pisos a jubilados.

La oposición lo tiene claro: el pleno aprobó unas condiciones para acceder a estos pisos protegidos y el Gobierno municipal no las tuvo en cuenta. Así, no se constituyó la comisión que debía valorar las peticiones y en algunos casos no se respetaron las condiciones. Por ejemplo, se solicitaba un tiempo mínimo empadronado en Sabadell, pero hubo quien lo consiguió sin ese requisito. Se exigía no ser propietario para lograr una vivienda, pero muchos solicitantes tenía piso de propiedad y la solicitud fue tramitada sin problemas. De este modo, dijo Magí Rovira (ERC), quien no se presentó pese a hallarse en situación similar, simplemente porque ignoraba la forma laxa de interpretar las cosas por el ayuntamiento, vio lesionados sus derechos.

La falta de una comisión valorativa fue suplida por una "comisión técnica" que no levantó nunca actas de sus reuniones y, por lo tanto, se ignora qué criterios tuvo en cuenta. La oposición pidió la reprobación de Bustos y la destitución de la concejala de Bienestar Social, Maria Ramoneda, responsable directa del caso. El alcalde dijo que nada de nada y reprochó a sus rivales que hubieran llevado el caso a la fiscalía, que lo admitió a trámite y lo tiene en estudio. Se trata, dijo Bustos, de un "chantaje". Pese a todo, el Gobierno municipal reconoció que se había producido irregularidades y que el pliego de condiciones se ha modificado para futuras ocasiones.

En el pleno había simpatizantes del equipo de Gobierno que no entendían las críticas a Maria Ramoneda: "Es tan buena persona que hasta colocó en los pisos a una amiga suya", decía una señora a la salida del pleno. Esa era otra de las quejas de la oposición: Ramoneda había hecho que una persona que había trabajado en su casa obtuviera el piso pese a no reunir las condiciones y, además, una hija política suya es la compradora de la vivienda de uno de los jubilados luego beneficiados con otro piso protegido.

La reprobación obtuvo 12 votos favorables de CiU (cinco), ICV (cuatro), Entesa (dos) y ERC (uno). Los dos concejales del PP se abstuvieron "por lógica", según su portavoz Jordi Soriano. Los 12 concejales del PSC votaron en contra y vencieron al añadirse el voto del propio alcalde. Una de las características más notables fueron los constantes gestos de desprecio de Bustos hacia los portavoces de la oposición, hasta el punto en que alguno de ellos le tuvo que pedir que prestara atención a lo que se le decía.