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Mensaje de Navidad del Jefe del Estado

Diques a la bronca cotidiana

El Monarca invita a tender puentes en los temas que enfrentan a PSOE y PP

"Mucho sentido de Estado, tanto a la hora de gobernar como de ejercer la oposición", ha recetado el Rey este jueves a José Luis RodríguezZapatero y Mariano Rajoy -sin citarlos- antes de encarar la parte final de su discurso. Hasta entonces había desgranado algunos de los asuntos clave que, a su juicio, llegan calientes al año 2010. El discurso -que escribe la Casa del Rey y lee después el Gobierno- está salpicado de temas en torno a los cuales han debatido este año, y muchas veces peleado, PSOE y PP.

¿Un guiño al cambio de modelo productivo? "El futuro impone decisiones estratégicas de gran calado [...] Decisiones en materia económica y financiera, energética, medioambiental, educativa o tecnológica [...] Decisiones que deben tener visión anticipatoria". El Rey no precisa más, aunque el Gobierno ha asegurado en los últimos meses que todo eso es su multianunciada Ley de Economía Sostenible. Zapatero afirma que con esa ley -que el Ejecutivo aprobará previsiblemente en febrero- y otras medidas complementarias se producirá el "cambio de modelo productivo" en España antes de 2020. El PP critica la escasa concreción de la ley y augura que será un fracaso porque supone "la vuelta a la planificación del desarrollo" por parte del poder público.

"Importa coordinar el papel internacional de España", subraya don Juan Carlos

Solidaridad entre las comunidades autónomas. En el año en el que ha sido reformado, no sin tensiones, el sistema de financiación autonómica, y aún a la espera de la sentencia de constitucionalidad del Estatuto catalán, don Juan Carlos reclama "el más amplio entendimiento y solidaridad" entre las comunidades autónomas para dar "fortaleza" a España. "No nos podemos permitir que las legítimas diferencias ideológicas resten energías", subraya el jefe del Estado.

Las presiones al Constitucional. La Constitución, dice el Rey, dota a los españoles de "instituciones que son claves para la estabilidad y convivencia democráticas". Y añade: "Unas instituciones independientes para el mejor y más justo ejercicio de sus responsabilidades, por lo que todos debemos preservar esa independencia". Una de esas instituciones es el Tribunal Constitucional, en cuyas manos está desde 2006 el Estatuto de Cataluña. El Gobierno catalán, aunque afirma que acatará la sentencia, advierte al mismo tiempo de que no aceptará un recorte del texto; doce periódicos catalanes compartieron en noviembre un editorial que avisaba de una respuesta colectiva si el fallo atentaba contra "la dignidad de Cataluña", y a ellos se sumaron la patronal catalana, sindicatos, entidades sociales y el Barça. El PP ve en esa ofensiva una presión intolerable sobre el alto tribunal. El Gobierno pide tranquilidad.

El eterno pacto pendiente: la educación. Una de las pocas cosas en las que PSOE y PP están formalmente de acuerdo es en la necesidad de alcanzar un gran pacto por la educación. Con dos objetivos: elevar el nivel educativo en España -que sigue por debajo de la media de la UE- y evitar que, con cada Gobierno nuevo, cambie la legislación y alumnos y profesores se vuelvan locos. Este año, una vez más, socialistas y populares se han conjurado para lograrlo, pero por ahora son sólo palabras. Don Juan Carlos se lo recuerda: "Urge -como vengo insistiendo desde hace tiempo- sellar -hoy mejor que mañana- un gran acuerdo nacional en materia de educación e incentivar aún más la innovación".

Sin fisuras contra ETA. "Los avances en la lucha contra el terrorismo nos animan a redoblar esfuerzos", dice el Rey (que no cita en todo el discurso el cambio de Gobierno en Euskadi). La política antiterrorista fue en el pasado reciente un auténtico frente de batalla entre PSOE y PP, pero ahora, salvo por encontronazos puntuales como el del caso Faisán (el juicio por un supuesto chivatazo policial al entorno proetarra durante la última tregua), prima la colaboración.

Consenso "máximo" en política exterior. Lo que sí ha dado últimamente para la bronca interna ha sido la política exterior: desde las negociaciones durante el secuestro del Alakrana a la crisis por el caso Aminetu Haidar. "Importa consensuar y coordinar al máximo el papel internacional de España", subraya el Rey en su discurso, antes de elogiar a las Fuerzas Armadas que luchan contra "la piratería marítima" y "en misiones internacionales". Don Juan Carlos considera de "vital importancia" el momento en el que España asume la presidencia de la UE; y también deben de verlo así PSOE y PP porque es el único asunto de política exterior en el que han sellado un acuerdo.

Honrados o corruptos. "Que la honradez sea norma inexcusable de conducta". Así cierra el Rey antes de despedirse felicitando las fiestas. La corrupción afecta a políticos de todo signo: la fiscalía investiga en este momento a más de 600 cargos públicos, incluidos 264 del PSOE y 200 del PP. El año que termina quedará como aquel que vio estallar el caso Gürtel.