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Un vídeo sexual provoca el relevo en la cúpula del PP de Ceuta

Juan Vivas sustituye a Pedro Gordillo como presidente del partido que gobierna la ciudad

La crisis desatada en Ceuta por el vídeo con contenido sexual en el que aparecía Pedro Gordillo, de 68 años, hasta el viernes presidente del Partido Popular en la ciudad, quedó zanjada este martes con la elección, por unanimidad, por la ejecutiva regional, de su sustituto, Juan Vivas, de 55 años.

Vivas era ya, desde hace ocho años, presidente de la ciudad autónoma y su número dos en el ayuntamiento era Pedro Gordillo que el viernes dimitió de todos sus cargos. Ceuta deja de ser así la única autonomía bicéfala en manos del PP en la que la presidencia del partido y de la ciudad está en manos de distintas personas. La vicepresidencia que desempeñaba Gordillo desaparece y sus competencias han sido distribuidas entre varias consejerías.

Una joven mujer musulmana ceutí filmó a Gordillo en su despacho del Ayuntamiento

Gordillo fue sacerdote hasta que dejó el hábito para hacer política con el PP

Al relevo en la presidencia popular no asistió Gordillo que desde el viernes está en paradero desconocido, probablemente en la costa andaluza, junto con su mujer y sus dos hijos. La carrera política del que era hasta la semana pasada el "hombre fuerte" de Ceuta quedó truncada el viernes más de tres lustros después de que él mismo pusiera fin a otra carrera, la sacerdotal.

La puesta en circulación de un video, rodado en el despacho de Gordillo por una ceutí musulmana vinculada al PP, con contenido sexual forzó su dimisión ese día. Reunido hasta primera hora de la madrugada del sábado, el Gobierno de la ciudad emitió un comunicado en el que anunció la renuncia de Gordillo "por razones de índole personal".

Las razones personales difícilmente pueden justificar una reunión nocturna y de urgencia y a las pocas horas en líder local del PSOE, José Antonio Carracao, acusaba al Gobierno ceutí de "ocultar la realidad" y desvelaba públicamente que detrás de esa dimisión estaba el famoso vídeo con "comportamientos de índole sexual"

La mujer musulmana de unos 30 años que lo rodó en el despacho de Gordillo, y que ahora también se ha ido de la ciudad para pasar unos días en una casa familiar en Cabo Negro (Marruecos), no actuó, probablemente, motu propio. El presidente del PP tenía muchos enemigos y para constatarlo bastaba con acudir, el viernes por la noche, a un bar cercano a la plaza de los Reyes dónde algunos celebraban su marcha.

Las insinuaciones de algún medio madrileño sobre quién podría haber alentado a la autora de la filmación incitaron al Gobierno de la ciudad a "desmentir categóricamente" haber "encargado ningún vídeo sobre práctica alguna del vicepresidente [de Ceuta] o de cualquier otro miembro del Gobierno". La UDCE, el partido de oposición mayoritariamente musulmán, pidió que la Asamblea de Ceuta cree una comisión de investigación y que la fiscalía indague sobre las circunstancia de la salida de Gordillo.

Vivas, el presidente de la ciudad, no descartó crear esa comisión, pero descartó que el ayuntamiento ponga una denuncia. "Si tuviera conocimiento de una conducta irregular se habría actuado en consecuencia", afirmó este martes, en su primera comparecencia pública, cuatro días después de la dimisión de Gordillo.

Natural de San Fernando (Cádiz) Gordillo llegó a Ceuta hace más de 40 años para hacerse cargo de la parroquia de Los Remedios, pero a principios de los noventa colgó el hábito porque se había enamorado de una mujer. Contrajo matrimonio y se lanzó a la política. Intentó primero afiliarse al PSOE, pero no obtuvo los avales suficientes, y apostó entonces por el PP.

Elegido concejal fue uno de los más activos adversarios del desaparecido partido GIL que entonces gobernaba la ciudad. Hace exactamente diez años se hizo con el control del PP, al ser elegido presidente, un cargo para el que fue reelegido, por cuarta vez, en 2008 con el 98,2% de los sufragios. Ante tan buen resultado se le saltaron las lágrimas en público. Desde ese puesto ayudó, en 2001, a aupar a Vivas a la presidencia de Ceuta. Fue también senador durante la legislatura 2004-2006.

Gordillo manejaba los hilos de la política y, en buena medida, de la contratación municipal en Ceuta. Algunos comentaristas locales escribieron que su poder superaba al de Vivas. Con sus subordinados en el Ayuntamiento y en el PP tenía fama de déspota, pero de puertas para fuera era un hombre sonriente y afable. "Ya sabes, estamos aquí a tu disposición", se despedía por teléfono cuando hablaba con este corresponsal.

Apoyaba a fondo a la corriente musulmana ceutí que desea emanciparse de la tutela religiosa de Rabat. En su última declaración a este periódico llegó a reprochar a Marruecos querer "mangonear" el islam en Ceuta, un lenguaje contundente que los políticos ceutíes no se suelen atrever a emplear con el país vecino.