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Nebrera acusa a Aznar de catalanofobia en su adiós al PP

La ex diputada popular asegura que el Parlament es una Cámara "inútil"

Montserrat Nebrera se fue ayer del Partido Popular (PP) igual que llegó en 2006: en medio de un gran revuelo mediático. Vestida de negro de pies a cabeza, la diputada compareció en el Parlament para comunicar que había enviado una carta a Mariano Rajoy en la que renunciaba al carnet y al escaño al tiempo que le mostraba su "tristeza" por no haber contribuido a "cambiar el sistema". Pero más que una liberación, el adiós de Nebrera está siendo un fastidio para el PP: primero porque planea concurrir a las autonómicas y después porque en el libro En legítima defensa, que está a punto de publicar, asegura que el ex presidente del Gobierno José María Aznar le dijo que la sociedad catalana estaba enferma.

En su exposición, Nebrera subrayó que cuando acabó el libro llegó a la conclusión de que "por coherencia" debía dejar el PP. La ex popular reveló que el texto lo articuló a través de una reunión con Aznar en la que ella le quiso trasladar sus inquietudes políticas. Y añade que en la entrevista él le hizo este comentario: "Si a la mayoría de esta población enferma que es Cataluña no le gusta cómo somos, no es nuestro problema. Nuestro objetivo es mantenernos en este irreductible 20% del electorado, que en unas elecciones nos puede ayudar a ganar la presidencia del Gobierno".

La Fundación FAES, presidida por Aznar, reaccionó de forma fulminante. Jaime García-Legaz, secretario general, tildó ese comentario de "radicalmente falso", destituyó a Nebrera como asesora de la FAES y afirmó que fue ella la que solicitó la entrevista con Aznar para tratar de "sus ambiciones en el PP". La FAES estudia ahora acciones legales. "Afortunadamente no estaba sola en esa reunión", replicó Nebrera al conocer la amenaza. "Él sabe que pienso que ha sido el mejor presidente del Gobierno, pero esa concepción existe en España y hay que hacer lo que haga falta para no alimentar la catalanofobia o la hispanofobia. Se tiene que acabar con esto por el bien de España y Cataluña. En ese punto Aznar y yo discrepamos", señaló la ya ex diputada.

Tras llegar en 2006 al PP de la mano de Josep Piqué, Nebrera se sobrepuso a la marcha de su valedor y pugnó en 2008 por la presidencia del partido con Alicia Sánchez-Camacho. Perdió con el 43% de los votos. Desde entonces, quedó relegada de la dirección. Dice que Rajoy no la ha recibido en todo este tiempo. "Pero son los partidos los dueños de los escaños. Gané el mío con el PP y lo devuelvo", dijo la ex diputada, que ha rechazado entrar en el Grupo Mixto. Y añadió: "Renuncio a muchas cosas. Es muy goloso y tentador quedarse. Económicamente es muy rentable y muy cómodo; irse no lo es. Pero no me tendré que lavar la cara: la tendré limpia".

Nebrera fue hermética respecto a su inmediato futuro y se negó a utilizar su último acto como diputada para lanzar "cualquier plataforma". Pero sus colaboradores sostienen que si encuentra apoyos presentará una candidatura. De momento, menos con Iniciativa per Catalunya (ICV-EUiA), se ha reunido con todos los partidos, incluida la xenófoba Plataforma per Catalunya, de Josep Anglada. Sin dar pincelada sobre su proyecto, Nebrera hizo un análisis demoledor de la actividad parlamentaria que, dijo, comparten diputados del PP: "Es un parlamentarismo vacuo de costosísima inutilidad. Nos cuesta un montón de dinero para nada. Los grupos son una correa de transmisión de los partidos". Y acabó: "Las iniciativas están muertas antes del debate. El tiempo no me sobra y lo uso de forma eficiente".

La cúpula del PP se tomó con aparente indiferencia el adiós de Nebrera. Sánchez-Camacho lo consideró algo personal y sólo replicó: "El PP considera que el Parlament es la primera institución del país y cualquier menosprecio es despreciar la voluntad de los catalanes". Y refiriéndose al libro de Nebrera, ironizó: "Me gustan los libros de historia y de poesía, pero no los de ficción".

Tres años y varios vendavales

Breves, pero intensos. Los tres años que Montserrat Nebrera lleva en política, desde que la fichó Josep Piqué en 2006, cuando presidía el Partido Popular catalán, han sido una sucesión de encontronazos. Con su propio grupo parlamentario, con los cuadros del partido en Cataluña y también con la dirección de la madrileña calle de Génova.

Experta en Derecho Constitucional, se prodigaba en los medios como tertuliana y articulista cuando Piqué la llamó para ocupar el número dos de la lista popular después de haber asesorado al partido durante la redacción del Estatuto. Nebrera no se mordió la lengua ni en el momento del aterrizaje: "El discurso en el PP es absolutamente uniforme", soltó en septiembre de 2006, dos meses antes de las elecciones.

Ya convertida en diputada, no tardó ni medio año en abrir una crisis en el PP catalán, al crear un foro crítico de espaldas a Piqué. Lo hizo convocando a 500 personas a una cena en el hotel Majestic para dar a conocer su proyecto al margen del partido. Los responsables populares no tenían ni idea. No asistió ningún dirigente y Nebrera se defendió asegurando que buscaba tender puentes con la ciudadanía. La semana siguiente, el escándalo tuvo una segunda parte cuando la independiente acusó a los populares catalanes de tener "cierta servidumbre" hacia la dirección de la calle de Génova.

Lo que podía parecer una tregua en la tormentosa trayectoria política de Nebrera, su afiliación al partido, desató una nueva batalla: esta vez por ocupar el primer puesto en la lista popular a las generales de 2008, una apuesta de Rajoy para contrarrestar el tirón de Carme Chacón en la lista socialista. Génova pidió discreción a los populares catalanes durante la campaña, pero la esperanza centrista la volvió a liar cuando llamó "jarrón chino" al ex presidente del Gobierno José María Aznar e instó a Rajoy a desprenderse de sus afines.

La pugna por la presidencia del PP catalán, en julio de 2008, fue el penúltimo episodio borrascoso protagonizado por Nebrera. Tras disputársela con Daniel Sirera y Alberto Fernández Díaz, Génova impuso a Alícia Sánchez-Camacho. La senadora resultó elegida, pero con un fuerte voto de castigo de las bases. Nebrera salió a hombros.

El último vendaval fue a comienzos de este año. La diputada se burló del acento andaluz de la ministra Magdalena Álvarez. La cuestión se zanjó con un expediente.

Eva Garcia repetirá en Parlament

La consultora ambiental Eva Garcia (Montcada i Reixac, 1971), concejal en el Ayuntamiento de su municipio, relevará a Montserrat Nebrera en el Parlament. Garcia, que ayer manifestó que Nebrera debió irse cuando lo hizo Josep Piqué, ya fue diputada popular entre 2003 y 2006. Ha ocupado varios cargos en el PP catalán y desde 2008 es vicesecretaria de organización.

Para que se produzca el relevo, Nebrera debe presentar en el Parlament un escrito de renuncia que será efectivo cuando lo admita a trámite la Mesa. A continuación, el grupo parlamentario debe pedir a la Junta Electoral la expedición del acta de diputada de Garcia, que adquirirá la plena condición tras presentarla en el registro de la Cámara junto con un documento en el que acate o jure la Constitución y sus declaraciones de bienes y actividad.

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