Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Garzón asegura que actuó "para la protección de las víctimas"

El juez declara como imputado en el Tribunal Supremo para defender su labor en la investigación de los crímenes del franquismo

El juez Baltasar Garzón ha defendido hoy su labor en la investigación de los crímenes del franquismo que le ha costado la imputación en un supuesto delito de prevaricación por la Sala Penal del Supremo, a instancias de dos asociaciones de talante ultraderechista y ha asegurado que actuó aplicando el Derecho "para investigar los hechos, depurar las responsabilidades y para la protección de las víctimas". Garzón ha declarado por espacio de más de tres horas ante el juez instructor del Supremo, Luciano Varela, y ha pasado una hora más corrigiendo el acta de declaración, tomada a mano, puesto que el Supremo no cuenta con grabadoras.

Garzón llegó al Palacio del Tribunal Supremo en su coche oficial escoltado por la policía y cubierto por numerosos escoltas del servicio de contravigilancia de la Audiencia que se desplazaron para controlar su llegada. A ambos lados de la puerta le esperaban más de medio centenar de periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión. En la acera opuesta, otro medio centenar de simpatizantes, la mayoría representantes de foros de la Memoria Histórica, prorrumpieron en aplausos y gritos de "Viva el juez Garzón". "Es una venganza miserable; es el único juez que ha investigado los crímenes del franquismo", ha afirmado un hombre que se encontraba en la entrada y que tuvo un familiar represaliado. El Tribunal Supremo le había ofrecido a Garzón entrar por la puerta principal reservada a los magistrados pero el juez lo ha rechazado y ha accedido por la entrada que habitualmente usa todo el público.

Garzón se ha negado a responder a las 150 preguntas de la acusación, encabezada por el seudosindicato ultraderechista Manos Limpias, según ha informado la propia asociación, pero sí ha respondido a las del instructor, las del fiscal y las de su abogado.

"Esto es un ataque contra la democracia" y Garzón "se merece el aplauso y el reconocimiento de todos los ciudadanos", ha dicho Julián Rebollo, representante de la Plataforma para un centro de la Paz en la cárcel madrileña de Carabanchel y ex concejal de IU.

Medidas tras la declaración

De la diligencia de hoy no cabe esperar, en principio, medidas espectaculares. Los querellantes ya solicitaron en el mismo escrito de querella que Garzón fuera suspendido en sus funciones de magistrado, pero el Consejo del Poder Judicial sólo accede cuando lo solicita el fiscal o recae el procesamiento. La práctica en este tipo de asuntos es muy restringida ya que el Tribunal Supremo muy raramente admite querellas por prevaricación contra jueces, pero en el caso más conocido, el del magistrado Javier Gómez de Liaño, dicha medida sólo fue acordada cuando el juez fue procesado.

El portavoz parlamentario del PSOE, José Antonio Alonso, deseó ayer "lo mejor" al juez Baltasar Garzón, del que ha recordado que tiene una trayectoria "decente" y bien conocida, "que debe ponerse en valor" ante su declaración de hoy como imputado por el Supremo. "Personalmente le deseo lo mejor", manifestó Alonso en una rueda de prensa. Alonso es magistrado de profesión pero no pertenece al círculo cercano al juez imputado.

En cambio, la portavoz parlamentaria del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, se limitó a la fórmula ritual de que Garzón "está sujeto a la ley" y debe comparecer "en las mismas condiciones de igualdad". Preguntada por la citación de Garzón, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha afirmado hoy que "sería un disparate" decir "por principio" que un juez está excluido de la aplicación de la Ley. "Los jueces están sometidos al imperio de la Ley como lo están el resto de los ciudadanos, ya que son los aplicadores de la Ley", ha manifestado en Onda Cero.