Ryan O'Neal flirteó con su hija en el funeral de Farrah Fawcett

El actor admite que no la reconoció y le propuso tomar una copa en lo que tilda de acto "lamentable"

El actor estadounidense Ryan O'Neal flirteó con su propia hija sin reconocerla en el funeral de la que fuera su pareja durante años, Farrah Fawcett, hasta que ella le tuvo que decir: "¡Papá, soy yo, Tatum!". En una entrevista difundida hoy por la revista Vanity Fair en su edición electrónica, el propio protagonista de Love Story reconoce haber tratado de ligar con su hija, la también actriz Tatum O'Neal, a la que hacía algunos años que no veía, en el funeral de Fawcett, fallecida el pasado junio tras una larga batalla contra el cáncer.

"Acababa de poner el ataúd en el coche fúnebre y estaba viendo cómo éste se alejaba cuando se me acerca una hermosa mujer rubia", explica el controvertido actor de 68 años, que no dudó en proponerle tomar una copa y preguntarle si tenía coche. O'Neal asegura en la entrevista, que estará incluida en el número de septiembre de Vanity Fair, que "sólo estaba tratando de ser divertido con una sueca desconocida". "Y resultó que era mi hija. ¡Es tan lamentable!", añade. El actor estuvo varios años con Fawcett, y le propuso matrimonio en los últimos días de la actriz, mientras intentaba superar la enfermedad.

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Un mal padre

Tatum O'Neal, de 45 años, que fue detenida el año pasado en Nueva York por comprar crack y cocaína en la calle, explica al respecto que este incidente es un claro reflejo de cómo es la relación entre ambos. "En resumidas cuentas, así es nuestra relación. Hacemos con ella lo que queremos. Han pasado unos años desde que no nos vemos y él siempre ha sido un mujeriego, un vividor", argumenta Tatum, quien en 1974 se convirtió en la persona más joven en ganar un Oscar a la mejor actriz de reparto por su trabajo en Luna de papel.

O'Neal es padre cuatro hijos: Tatum O'Neal y Griffin O'Neal (con Joanna Moore), Patrick O'Neal (con Leigh Taylor Young) y Redmond O'Neal (con Fawcett). En la entrevista, reconoce también que no le importaría tener algún hijo menos: "Creo que yo no tendría que haber sido padre, no hay más que echar un vistazo a lo que he conseguido: o están en la cárcel, o deberían estarlo".

Redmond, que cumple condena desde abril en una prisión californiana por varios delitos relacionados con las drogas, es el último con el que mantiene relación, ya que con el resto no está en contacto. "Y nunca he sido más feliz", añade. A la propia Tatum le llama "puta" en la entrevista cuando hace alusión al libro que ésta escribió en el que describía, entre otros detalles de la familia, el consumo de drogas de sus padres y los abusos físicos y psicológicos de su padre hacia sus hijos. El amor que éstos profesan a su progenitor no es mucho mayor y, por ejemplo, Griffin describe a su padre en la revista como "un narcisista psicópata" que sólo quiere hacer dinero con la muerte de Fawcett.

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