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Ocho muertos por incendios forestales en julio frente a uno en todo 2008

Siete de los fallecidos son bomberos.- En 2005 perecieron 11 miembros de un retén en Guadalajara

Severino Basalo Cid, orensano de 96 años, fue el único muerto en un incendio forestal en todo el año pasado. Pirómano convicto, él mismo prendió las llamas, muy cerca de su aldea, Viana do Bolo (Ourense). Severino, a quien encontraron calcinado en el punto donde se originó el fuego, escogió además para morir el estío con menos quemas de la década, con menos de 10.000 hectáreas. Nada que ver con este verano, en el que sólo la semana pasada ardieron casi 13.000.

El escaso número de muertos de hace un año contrasta con los ocho fallecidos de 2009, siete de ellos bomberos. Esta misma mañana ha perecido en Corbalán (Teruel) uno de los efectivos encargados de extinguir el incendio que se había originado en esa localidad. Su camión autobomba cayó accidentalmente por un barranco.

A esta muerte hay que añadir la de los dos ocupantes del helicóptero que el pasado 22 de junio se estrelló en Mollet del Vallés (Barcelona) durante las labores de carga de agua para sofocar un pequeño incendio. Y también hay que sumar las cuatro muertes de una tajada de hace dos días, martes, en Horta de San Joan (Tarragona). A los cuatro bomberos fallecidos les sorprendieron las llamas, que les rodearon al cambiar el viento bruscamente de dirección.

La trágica lista la cierra el anciano de Guissona (Lleida), de 87 años, que quedó atrapado en medio de un incendio la semana pasada cuando intentaba acceder a su finca. Ocho muertos, para un verano canicular que todavía durará dos meses. El recuerdo del fuego de Guadalajara de 2005, que mató a prácticamente todo un retén de bomberos (de 12 efectivos sólo sobrevivió uno) está vivo. Abrasa.