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La nueva ley de asilo se aprueba con el apoyo de PP y CiU y el rechazo de la izquierda

El ministro del Interior agradece a los portavoces sus aportaciones porque la ley "es ahora mejor que como la hizo el Gobierno"

Los cambios que el Congreso ha introducido en la ley de Asilo y Protección Subsidiaria no son suficientes como para que los grupos de izquierda lo aprueben. Así hoy esta ley saldrá camino del Senado con los votos a favor del PSOE, PP y CiU y la oposición de ERC-IU-ICV que aún con el reconocimiento de las "mejoras" no son tantas como para apoyarla absolutamente.

Pero sí hay cambios y sustanciales respecto a como salió del Consejo de Ministros. Se recupera la "posibilidad" de pedir asilo en embajadas y consulados, se garantiza la presencia del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) en todas las etapas del proceso de solicitud, así como de las ONG especializadas. Se incluye como motivo para pedir asilo la persecución por razón de identidad y orientación sexual.

También se cita expresamente este derecho para los niños, los discapacitados o cualquier persona especialmente vulnerable. Incluso los que están en contra sí ponen en valor que se acorten los plazos de concesión de asilo y se garantice la confidencialidad de todo el proceso. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, agradeció a todos los portavoces sus aportaciones porque la ley "es ahora mejor que como la hizo el Gobierno".

Pero la crítica que formularon los grupos de izquierda, en voz del diputado de ERC, Joan Tarda, fue muy severa al no establecer la obligatoriedad sino sólo "la posibilidad" de que se pueda pedir el asilo directamente en embajadas y consulados. Y, por otro lado, que se niegue a los ciudadanos de la Europa comunitaria el derecho a pedir asilo. "Como si en países europeos no existiera persecución por razón de raza y orientación sexual", denunció Joan Tardá.

El portavoz socialista Juan Moscoso puso el énfasis en explicar los aspectos más garantistas como la creación de un procedimiento de urgencia que cuenta con las mismas garantías que el ordinario y en el que se da la posibilidad a ACNUR de que presente un segundo informe en los casos que no esté de acuerdo con la denegación de una petición de asilo.