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Despega la T-1

La nueva terminal salda con normalidad sus primeras horas de servicio

"Nuestra valoración es de satisfacción por la normalidad en todas las operaciones. Todo ha funcionado correctamente. La opinión de los pasajeros ha sido muy positiva". Así se ha expresado esta mañana Fernando Echegaray, director del aeropuerto de El Prat que ha repasado las seis primeras horas de funcionamiento de la T-1. Unos 7.000 pasajeros ya han pasado por la nueva instalación que ha registrado 70 operaciones de las 250 que se efectuarán durante todo el día.

El servicio automático de clasificación de equipajes, la novedad que más preocupaba a la dirección aeroportuaria, ha gestionado con éxito 3.500 maletas. "El tiempo de espera del equipaje ha sido muy razonable. Unos 20 veinte minutos desde que se apagan los motores del avión hasta que el pasajero tiene su maleta", ha repasado Echegaray.

La T-1 no ha recibido de momento ninguna queja formal. La puntualidad ha sido casi perfecta: sólo un vuelo de Turkish Airlines ha sufrido demoras por problemas en el aeropuerto de origen.

Primer vuelo

El primer vuelo ha despegado a primera hora de la mañana con dirección a Madrid. "El suelo brilla tanto que hasta marea" dice Jordi Mampel, que unos minutos después de las seis de la mañana ha estrenado la terminal 1 del aeropuerto de El Prat en un primer vuelo Barcelona-Madrid operado por Spanair. Este director de una editorial de publicaciones médicas realiza este enlace cada semana, pero el JK 401 de hoy es un vuelo especial: de las 168 plazas del avión tan solo 27 corresponden a pasajeros que han comprado el billete. El resto son invitados de Spanair y periodistas que junto a Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) han convertido el debut de la T-1 en una pequeña fiesta para madrugadores.

Unos metros antes de llegar a ella, la aerolínea había preparado un gran muro de deseos donde todos los pasajeros han escrito sus deseos, incluido Ferran Soriano, presidente de Spanair. "Muchas gracias a todos los cocreadores. ¡¡¡Despegamos!!! Ferran 17/06/09", escribió en catalán Soriano.

Los pasajeros del JK 401 han embarcado por la puerta B24 de la nueva terminal del aeropuerto barcelonés. Justo antes de que los viajeros presentaran sus tarjetas de embarque para subir al vuelo, Soriano ha señalado que hoy es el "principio de nuestra nueva vida", tras recibir una litografía de la nueva terminal de manos del director general de AENA, Javier Marín. El piloto que opera el vuelo, Francisco Pou, la ha recibido del director del aeropuerto de Barcelona, Fernando Echegaray. Tanto las primeras facturaciones de equipaje como el primer embarque de la T-1 se han desarrollado con un amplísimo dispositivo de Spanair y AENA, cuyos empleados han trabajado sin parar toda la noche. El objetivo es evitar debuts aciagos como el que tuvo la T-5 de Heathrow. El despegue solo se ha retrasado unos instantes por una banda de pájaros que en palabras del propio comandante estaban "espantando" lo que provocó las risas en la aeronave. Cava catalán y un gran desayuno para todos los pasajeros que completaron el vuelo inaugural.

La nueva terminal inicia su andadura a medio gas. Solo las compañías del conglomerado Star Alliance, con Spanair y Lufthansa a la cabeza, se han trasladado: tras el verano será el turno de One World, con Iberia, Vueling y Clickair, y a finales de año se desplazará Sky Team, en la que participa Air Europa. "La terminal está medio vacía, todavía no hay mucha afluencia", opina Jorge, que vuela a Menorca, y que tiene un problema muy común entre los viajeros: "voy buscando el servicio". Los pasajeros coinciden en que los espacios de la terminal están perfectamente indicados, pero la falta de costumbre causa cierta confusión: "Estoy acostumbrado a las terminales viejas, que dejas el coche y ya sabes dónde ir. Ahora voy un poco perdido", reconoce Jordi Jorba, que viaja a Madrid con Spanair. AENA ha desplegado un ejército de informadores -ataviados con una llamativa chaqueta verde- para solucionar todas las dudas que surjan durante los primeros días.

El ajetreo de periodistas e informadores de AENA rompen la rutina de un día normal de vuelo: "Es hasta emocionante, con tanto movimiento de prensa y personal de información", narra Miquel García, que espera un vuelo hacia A Coruña. El tamaño y la accesibilidad de la nueva terminal gusta a los pasajeros: "El camino está claro, y la terminal, por lo visto hasta ahora, es alucinante", opina Charo, que llega en el primer vuelo que ha aterrizado en la T-1, procedente de Palma de Mallorca.