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El archienemigo de las ardillas grises

El príncipe Carlos de Inglaterra ha declarado la guerra a las ardillas grises, una especie invasora en el Reino Unido, para proteger no sólo a las rojas sino también a los bosques y a la industria maderera. Según la asociación Country Land and Business, esas ardillas, que no son nativas del país como las rojas, roen la corteza de los árboles y los debilitan o matan. En una carta de apoyo a esa asociación, el príncipe de Gales califica de "absolutamente crucial eliminar a las grises". El daño causan estos animales, que fueron importados hace dos siglos para adornar los jardines, a la masa forestal de Reino Unido se cifra en 1.140 millones de euros como mínimo al año.REUTERS
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