Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Garzón tacha la querella de Manos Limpias de "burda represalia"

"Investigar a Franco puede ser discutible, pero en ningún caso es prevaricación".- El juez recuerda en su recurso que cuatro magistrados de la Audiencia defendieron su postura

Imputar a altos cargos de la dictadura franquista por un delito contra altos organismos de la nación y la forma de gobierno puede ser discutible, pero en ningún caso constituye un delito de prevaricación. Ese es el principal argumento del recurso presentado el sábado por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón contra la admisión a trámite de la querella por prevaricación que el sindicato ultraderechista Manos Limpias ha presentado contra él. El magistrado califica de "burda represalia" la querella.

El magistrado recuerda que el delito de prevaricación -dictar una resolución injusta a sabiendas de que lo es- exige que esa resolución "se aparte de toda interpretación razonable" del derecho o sea "esperpéntica" o "de flagrante ilegalidad", condiciones que sus autos durante la instrucción de la causa contra Franco, no cumplen, según el recurso.

Garzón, en contra de lo que mantuvo el Supremo en el auto por el que abrió la causa contra él, asegura que el delito contra altos organismos de la nación y la forma de gobierno -en el que el juez de la Audiencia se apoyaba para declararse competente en el caso contra Franco- "está vigente" y se recoge en el artículo 472 del Código Penal.

El juez mantiene, además, que sus resoluciones no pueden ser calificadas de "extravagantes o esperpénticas". Lo demuestra, según el escrito el voto particular al auto de la Sala de lo Penal por el que se declaró incompetente a Garzón que firmaron cuatro magistrados. En ese voto particular, en contra del criterio mayoritario de la Sala, se consideraba que la Audiencia era competente debido a que varias de las desapariciones e produjeron fuera de España y a que así lo dictaminaban varios tratados internacionales.

Ese voto particular, según el recurso, demostraría que los pronunciamientos del juez Garzón, "responden a una interpretación defendible y no delirante del ordenamiento jurídico; una interpretación que mantienen otros magistrados de la Audiencia Nacional y probablemente otros más fuera de ella".

Garzón también basa su recurso en la posición del fiscal que, en uno de sus recursos mostraba su disposición a asumir "como hipótesis jurídicamente defendible la calificación de los hechos consistentes en la sublevación militar del año 1936 y su actuación en la posguerra como un delito contra la forma de gobierno". Y en la de la juez de Granada que el pasado jueves se declaró incompetente para abrir la fosa de Federico García Lorca al considerar que la competencia correspondía a la Audiencia Nacional.

El juez asegura además que la única finalidad que siguió durante toda la investigación fue "garantizar la tutela judicial de las víctimas". Respecto de la querella del "colectivo franquista" Manos Limpias, el juez asegura que es contradictoria al mantener que Garzón no era competente para instruir la causa contra Franco y al mismo tiempo reprocharle no haber instruido una querella contra Santiago Carrillo por los sucesos de Paracuellos del Jarama. "Es evidente que la querella no es más que una burda represalia contra el juez" por el archivo de este último caso, concluye.