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Los comerciantes de Barna Centre quieren las celebraciones del Barça fuera de Ciutat Vella

Tras la consecución de la Liga, algunos comerciantes se encontraron ayer con que no podían abrir sus tiendas por los desperfectos causados durante la celebración

Los comerciantes de Barna Centre, que engloba a medio millar de tiendas del Barri Gòtic, de Barcelona, enviaron ayer sendas cartas al Ayuntamiento y el departamento de Interior para que renuncien a Canaletas y la plaza de Catalunya y busquen un nuevo escenario para festejar la hipotética victoria del Barça en la final de la Champions, el próximo día 27, en Roma ante el Manchester.

Tras la consecución de la Liga, algunos comerciantes de la calle Canuda se encontraron ayer que no podían abrir sus tiendas por los desperfectos causados durante la celebración. El alcalde Jordi Hereu quiere, sin embargo, mantener el centro como lugar de la fiesta y añadir nuevos escenarios alternativos ante el aluvión de gente que provocaría la tercera Champions.

Pese a las críticas, el Consistorio se siente satisfecho de su apuesta de situar un escenario en la plaza porque ha servido para liberar en parte a Canaletas donde caben 4.000 o 5.000 personas. La plaza puede acoger entre 15.000 a 40.000. Hereu dijo ayer que es imposible evitar que los aficionados acudan al centro histórico y que lo que debe hacer el Ayuntamiento es gestionar toda esa movilización. "Hubo muchos más desperfectos en 2006 (tras la final de la Champions en Paris) que ahora", alegó Hereu. Según la estimación municipal, los daños ascendieron entonces a 600.000 euros y en esta ocasión a 60.000. 40.000 de ellos correspondieron a la fiesta por el título de Copa.

Durante los dos días de celebración, los Mossos d'Esquadra han arrestado a un centenar de personas, muchos de ellos menores, por enfrentarse a los agentes y causar daños. Fuentes municipales recordaron ayer que apenas ha habido esta vez asaltos a comercios, a diferencia de lo que ocurrió en 2006 cuando, por ejemplo, una céntrica óptica fue literalmente desvalijada. "Seguro que otros años ha sido peor pero las dos veces hemos recibido. Nos han intentado reventar las persianas para robar. Los comerciantes no tenemos la culpa pero estas celebraciones las sufrimos nosotros", dijo Maria Lluïsa Coll, gerente de Barna Centre.

La oposición municipal ha sido también crítica con el Ayuntamiento. Joaquim Forn, regidor de CiU, recordó que tras los desperfectos de 2006 la comisión contra el vandalismo acordó blindar Canaletas y que no ha servido de nada. Forn lamentó la "falta de criterio" y las "continúas improvisaciones" de Hereu. "La realidad le supera", dijo. Alberto Fernández Diaz, portavoz del Partido Popular, pidió ayudas para los comercios y mayor coordinación entre el Ayuntamiento y el Barça. Fuentes del club admitieron que quizá vuelvan a abrir el Miniestadi el día de la final para que los aficionados vean el partido a través de una pantalla gigante. "Es una opción", dijeron.