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Sergio Mur: "Mi personaje no es un trepa, quiere hacer las cosas bien"

El actor entra en el reparto de 'Sin tetas no hay paraíso' como Álex Soria, un policía joven y 'macarra'

Sergio Mur es el chico nuevo de la comisaría de Torres, que la semana pasada apenas tuvo una secuencia en el primer capítulo de la segunda temporada de Sin tetas no hay paraíso. Mur, que había participado en otras series como Sin miedo a soñar o 20tantos llega a la serie después de un año recorriendo media España con Closer, en la que interpretaba a Dan, un escritor de necrológicas que en el cine fue interpretado por Jude Law. Sin embargo, a pesar de ser su primera serie en prime time parece dispuesto a divertirse y a representar un personaje que compara con Sérpico, aunque "con mucho menos peso en la trama".

Pregunta. ¿Quién es Sergio Mur en Sin tetas no hay paraíso?

Respuesta. Álex Soria. El personaje entra en la comisaría después de haber pasado años en el departamento fiscal haciendo papeleo y se considera básicamente un 'tío de acción'. Él sólo quiere hacer las cosas bien. Por poner algún ejemplo, aunque es un personaje pequeño, lo veía como Sérpico. No por la trama de la película sino porque es un tío que llega a una comisaría donde todo el mundo es muy serio, muy ordenado, y él viene con otra energía, otras ganas de hacer las cosas. No entiende por qué no se hacen las cosas que él cree que se deberían hacer y que legalmente se tienen que hacer. Y eso le llevará a tener conflictos que comenzarán siendo personales pero que acabarán pasando al plano personal.

P.¿Y también es algo trepa?

R. Personalmente... creo que no. Es ambicioso, quiere hacer las cosas bien y sí que se salta en algunos momentos la línea de mando. Pero desde los mandos hay cuestiones que se pueden poner muy en duda. Entonces él toma decisiones, que no tienen por qué ser del todo acertadas pero no tiene nunca la intención de ocupar el puesto de nadie ni quitar a nadie de en medio para ponerse él.

P. ¿Echaba de menos la televisión después del parón para hacer teatro?

R. Tenía muchas ganas de volver a la tele y de hacer algo así. En realidad no la había dejado porque el parón gordo lo tuve antes de Sin miedo a soñar. Ha pasado casi un año, pero al estar con la gira de Closer no lo he notado tanto. Me dio muchísima pena acabarlo con la obra porque es lo más importante que he hecho y en lo que más corazón he puesto, pero por otro lado fue un alivio. Quería tomar aire y descansar. Fue un desgaste emocional fortísimo.

P. Supongo que para eso le habrá venido bien hacer de macarra.

R. Claro, porque es mucho más divertido. Además, la tele es otra cosa. Es otro tipo de trabajo en el que pones también mucho pero de otra manera. Puedes llorar más, puedes sufrir más pero en un momento dado. Pero la sensación de desgaste energético es infinitamente menor.

P.Entonces, ¿cobra más protagonismo en esta segunda temporada el mundo de la comisaría?

R. Sí. Porque de alguna manera en la primera temporada se creó un poco la idea de que los malos eran los interesantes y que la policía iba un poco a remolque. En esta cogen un poco más de peso y se van a cuestionar temas morales que van a mostrar que el bien y el mal están divididos por una línea muy fina y la legalidad no siempre está en el lado que debería.

P.¿Y qué tal es el ambiente dentro de la serie, con los compañeros?

R. Muy bueno. Aunque ya conocía a Amaia Salamanca, a María Castro y a Josep Vinuesa de Sin miedo a soñar, con ellos apenas he compartido escenas porque mi mundo es el de la comisaría. Llegué con algo de miedo porque era un poco como el proyecto de la temporada pasada, con una audiencia espectacular. Además mi personaje era el chulito, el macarra que causa bronca todo el rato... Pero fui muy bien acogido entre los policías y me costó muy poquito soltarme y ponerme a trabajar.

P. Desde que se presentó la nueva temporada se ha comentado en un posible enfrentamiento con Miguel Ángel Silvestre entre las espectadoras, ¿Soria llega para enfrentarse al Duque como conquistador?

R. Sinceramente, creo que no. Todo el rato me lo preguntan y la respuesta es no. Para gustos los colores y habrá a quien le guste más uno u otro. Sí es cierto que esta temporada han entrado en la serie algunos chicos que podrían dar el perfil de tío atractivo... Pero ya está. Además, una cosa es Miguel Ángel y su trabajo y otra el Duque. El personaje principal de la serie es el Duque. Todo está orquestado, desde el guión, la dirección, el márketing, para que el personaje sea lo que es. Que habrá nuevos personajes que funcionen, es posible, y ojalá el mío sea uno de ellos, pero él seguirá siendo el gran protagonista.

P. Habéis tenido un estreno por todo lo alto en el Palacio de Deportes de Madrid. ¿Qué tal fue la premiere?

R. La verdad es que fue una locura. Normalmente uno va al Palacio de Deportes a ver algún concierto, un partido de baloncesto. Pero ir para ver un capítulo de televisión te desubica un poco. Además fue impresionante. 6000 personas no son muchas para el Palacio pero, para ver un capítulo de una serie, es demencial. Lo viví un poco como un espectador afortunado por la posición que ocupaba, porque, realmente, aún no he salido en la serie y no tenía ninguna responsabilidad. Cumplí con mis fotos y comprobé la locura que se monta cuando aparecen los protagonistas.

P. Sobre todo con Miguel Ángel Silvestre.

R. No sólo, con las chicas también. Hay muchos personajes que tienen mucho tirón. Pero sí, cuando él aparece la gente se vuelve loca, llega con cuatro guardaespaldas... Parece que estás en la entrega de los Oscars y que va a entrar George Clooney por la puerta.

P. ¿Y tienes miedo que eso te pueda llegar a pasar?

P. La verdad es que no. Yo vengo a colaborar en la serie, a hacer mi trabajo y disfrutar. La serie tiene ya sus caras conocidas que tienen la responsabilidad del producto. No me lo planteo ni creo que esta vaya a ser la historia en la que me llegue un golpe de fama. Es plantearme algo que no me ha pasado y que si llega en algún momento lo asumiré. Esto vale la pena porque hay gente que lo ve y te debes a esa gente... Siempre que esté dentro de unos límites... Lo que le ha pasado a Miguel Ángel es un caso entre un millón. Le ha pasado a él, le pudo pasar a Fran Perea en Los serrano. Pero yo ni me lo planteo.

P. ¿Es la tele un poco el trampolín para los actores jóvenes?

R. Totalmente. Lo tengo claro desde el primer momento. Cuando daba los primeros pasos en este mundo no tenía ni idea de nada, ni contactos, ni gente con la que hablar. Y lo que más cerca tienes, con la mayor repercusión y que más veces te abre la puerta es la televisión. Es el gran medio de este siglo. Estamos en la edad dorada. A nivel factura se está alcanzando un nivel que iguala al del cine. Eso se ve sobre todo en Estados Unidos donde los grandes guionistas están empezando a trabajar para las series de los grandes estudios.

P. Esta es la primera serie de gran formato en la que participas. Tanto 20tantos como Sin miedo a soñar eran pequeñas. ¿Has notado el cambio?

R. Se nota más por el público que por el trabajo, los platós... El trabajo es muy similar. Es cierto que en una serie semanal tienes otro plan de trabajo, no mucho tiempo pero sí bastante más que en una diaria. Pero sí, es la primera serie grande en la que estoy y me hace mucha ilusión pasar por fin a la noche, dejar los medios días ya y tener un personaje que permita más matices.

P.¿Tal vez con un contenido más adulto?

P. Sí. En Sin miedo... el personaje era muy divertido de hacer pero hay una presión de tiempo tan grande que te queda siempre la sensación de quedarte a medias y no poder disfrutarlo. Y aquí no tenía tanto personaje pero sí me he podido permitir apostar por algo, bucear en él y además sin presión porque la responsabilidad la tienen otros.