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El autor de un informe clave del Yak-42 no tuvo autonomía para investigar

El juez Grande-Marlaska ha retomado hoy la investigación sobre la contratación del avión Yakovlev-42

El coronel auditor Ricardo Fortún, al que tras el accidente del Yak-42 Defensa encargó un informe sobre el sistema de contrataciones del Ejército, ha asegurado hoy que sólo pudo utilizar la documentación que le proporcionó el propio Ministerio y que no tuvo autonomía para realizar trabajo de campo.

Durante su declaración como testigo ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, que investiga las supuestas irregularidades en la contratación del avión siniestrado, Fortún también ha dicho que cuando Defensa le encargó la elaboración del informe se le especificó que no investigase las identificaciones de los cadáveres de los 62 militares españoles fallecidos. Además tampoco incluyó las quejas del Centro de Inteligencia y Seguridad del Ejército de Tierra (CISET) y del Mando Aéreo de Levante (MALEV), la pregunta parlamentaria donde se abordaban esas quejas ni la denuncia de los familiares, porque "no se lo dieron".

Fortún ha declarado que conocía y asumía las subcontrataciones realizadas por Defensa a través de la empresa de la OTAN Namsa, pero que nunca vio ninguno de los contratos de los 43 vuelos anteriores ni el del propio Yak-42 siniestrado.

El informe, entregado al Ministerio en diciembre de 2003 -el accidente había ocurrido en mayo-, le fue encargado en reuniones con el entonces ministro Federico Trillo, el teniente general José Luis Beltrán -imputado por el caso de los errores en la identificación de los cadáveres- y el ex secretario general de Política de Defensa Javier Jiménez Ugarte.

El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska ha retomadohoy la investigación sobre la contratación del avión Yakovlev-42, en el que perdieron la vida 62 militares españoles el 26 de mayo de 2003, con la toma de declaración a dos de los seis mandos militares que no pudieron comparecer el pasado jueves al no hallarse en el tribunal ningún juez para interrogarles.

El Yak-42 no tenía el permiso de vuelo de aviación civil

El ex subdirector general de Control de Transporte Aéreo de la Dirección General de Aviación Civil Luis Rodríguez Gil ha asegurado hoy en la que el avión Yakovlev-42 no tenía su permiso para realizar el vuelo en el que se produjo el accidente porque se trataba de una misión militar ajena a sus competencias, han informado hoy fuentes jurídicas. Contradice con esta declaración el Informe Fortún, que señalaba que el avión tenía un permiso de Aviación Civil para volar en España.

La aparente contradicción podría deberse, según ha explicado Rodríguez Gil, a que el aparato contara con un permiso correspondiente a un vuelo comercial anterior al de Afganistán y que, por tanto, no sería válido para misiones militares. También ha señalado la posibilidad de que el avión únicamente tuviera un certificado de aeronavegabilidad de las autoridades de Ucrania, país al que pertenecía la compañía propietaria, UM-Air.